Tras la realización de la primera cumbre del “Escudo de las Américas”, iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la polarización política en la región se ha hecho evidente. El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó en entrevista con Luis Carlos Vélez que la ausencia de sus homólogos de México, Claudia Sheinbaum, y de Colombia, Gustavo Petro, en el encuentro celebrado el pasado 7 de marzo en Miami, Florida, refleja una falta de disposición real para enfrentar a los grupos criminales.
«No quieren resolver el problema, por alguna razón. No veo el interés de resolver ese problema (…) y no veo una intención real de acabar con estos grupos narcoterroristas», declaró Noboa. El mandatario ecuatoriano respaldó la propuesta de Trump, la cual busca consolidar una coalición de seguridad regional con un enfoque militarizado.
La postura de México: soberanía y acuerdos previos
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha minimizado la exclusión de México en esta coalición regional. Durante sus recientes conferencias matutinas, la mandataria aclaró que no era necesaria su presencia, dado que el Gobierno de México mantiene un canal de comunicación permanente y de alto nivel con las instituciones de seguridad de Estados Unidos, incluyendo el Departamento de Estado y el Comando Norte.
Sheinbaum enfatizó que la estrategia de seguridad mexicana opera bajo principios de cooperación sin subordinación y respeto a la soberanía nacional. Según informes recientes del Gabinete de Seguridad, esta ruta de trabajo ha permitido avances significativos en inteligencia y operaciones contra el crimen organizado, desmarcándose así del modelo de intervención militar propuesto en el “Escudo de las Américas”.
El contexto de la disputa
La cumbre, celebrada en el complejo Trump National Doral Miami, reunió a 13 gobiernos latinoamericanos afines a la actual administración estadounidense. Mientras Noboa y otros líderes regionales suscribieron la Carta de Doral para comprometerse a una lucha conjunta contra el narcotráfico y la injerencia extranjera, el presidente Trump utilizó el foro para reiterar sus críticas hacia el gobierno mexicano, calificando al país como el principal epicentro de la violencia generada por los cárteles.
La postura del gobierno ecuatoriano se suma a las tensiones fronterizas derivadas de la migración de los grupos delictivos hacia su territorio, un fenómeno que, según Noboa, ha obligado a Ecuador a invertir millones de dólares en seguridad.







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