Kenia López Rabadán hizo un llamado a recuperar el diálogo y la institucionalidad en la política mexicana al presentar su informe como presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
La legisladora afirmó que asumió el cargo con la intención de convertir al Pleno en un espacio para discutir las diferencias políticas sin que la confrontación terminara rompiendo los canales institucionales.
Explicó que durante su gestión tomó como guía tres principios: hablar con la verdad, respetar al Estado y sus instituciones y garantizar que todas las expresiones políticas tuvieran voz.
Uno de los principales retos, señaló, fue conducir una Cámara en un contexto de polarización tanto en las calles como en redes sociales y en el debate público.
Durante el año legislativo se llevaron a cabo 100 sesiones, en las que participaron legisladores de todos los grupos parlamentarios. López Rabadán reportó más de 3 mil 600 intervenciones y la aprobación de 150 dictámenes.
También destacó el regreso de las sesiones presenciales, al considerar que el debate legislativo necesita del intercambio directo de argumentos entre quienes representan distintas posiciones políticas.
La discusión presupuestal fue uno de los momentos más intensos del periodo. El Presupuesto de Egresos 2026 registró mil 733 reservas y 280 intervenciones, reflejo de las diferencias que existen entre las fuerzas políticas sobre el destino de los recursos públicos.
La diputada sostuvo que esas diferencias son parte de la democracia, pero insistió en que deben resolverse mediante el debate parlamentario y no mediante la imposición.
En su informe también habló sobre su agenda con jóvenes, mujeres, diplomáticos, productores, jubilados, académicos, empresarios y representantes de la cultura.
López Rabadán destacó especialmente su trabajo con mujeres y recordó que convocó a 500 líderes de distintas corrientes ideológicas para discutir los retos que enfrenta este sector.
Al hacer una reflexión personal, recordó que comenzó como asesora en la Cámara de Diputados hace 30 años y que entonces no parecía probable que una mujer de oposición llegara a presidir uno de los Poderes de la Unión.
La legisladora concluirá su encargo el 31 de agosto y sostuvo que el país necesita políticos capaces de escuchar, negociar y respetar las instituciones.


