Ciudad de México.— La Ciudad de México sumó una nueva Utopía enfocada principalmente en las juventudes, al convertir un inmueble ubicado en la alcaldía Miguel Hidalgo, cercano a un sitio marcado por la memoria de la represión estudiantil de 1971, en un espacio de creatividad, tecnología, cultura, deporte, salud y cuidados. La administración capitalina informó que la intervención requirió una inversión de 52 millones de pesos y abarca cerca de 4 mil metros cuadrados.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, inauguró la Utopía México-Tenochtitlan “Estación Creativa”, considerada la octava de su administración. El proyecto busca recuperar un inmueble de siete niveles y ponerlo al servicio de la población mediante actividades gratuitas, aunque su principal apuesta está dirigida a ofrecer alternativas de desarrollo, convivencia y expresión para las nuevas generaciones.
De acuerdo con el Gobierno de la Ciudad de México, la nueva Utopía incorpora espacios tecnológicos y recreativos como salas inmersivas, simuladores deportivos, Robotopía y aulas de baile digital. También contempla servicios vinculados con el bienestar, entre ellos atención médica, salud mental, terapia física y laboratorio clínico.
El inmueble incluye además componentes del Sistema Público de Cuidados, como comedor y lavandería, así como servicios para personas adultas mayores. La administración capitalina sostiene que esta combinación pretende reducir la llamada pobreza de tiempo y acercar servicios públicos a las comunidades, bajo un modelo que integra urbanismo social, feminista, de proximidad y sostenible.
Brugada Molina señaló que la Utopía representa una intervención con un significado que va más allá de la recuperación física del inmueble. La zona está vinculada con la memoria del 10 de junio de 1971, cuando ocurrió la represión contra estudiantes conocida como “El Halconazo”. La mandataria planteó que transformar un espacio relacionado con ese contexto histórico en un lugar para la creatividad y la libertad constituye una forma de resignificarlo para las nuevas generaciones.
El planteamiento, sin embargo, coloca el proyecto ante un reto que rebasa la inauguración de infraestructura: que los servicios anunciados tengan continuidad, cobertura suficiente y acceso efectivo para la población. La existencia de espacios tecnológicos y culturales no garantiza por sí misma el aprovechamiento comunitario, por lo que el impacto de la Utopía deberá medirse también por su asistencia, calidad de atención y capacidad para mantener actividades gratuitas en el largo plazo.
El secretario de Obras y Servicios, Raúl Basulto Luviano, explicó que debido a la antigüedad del inmueble se realizaron estudios para verificar sus condiciones estructurales antes de la intervención. Los trabajos abarcaron sus siete niveles y se desarrollaron durante aproximadamente ocho meses, con el propósito de adecuar el edificio para su funcionamiento durante las próximas décadas.
La administración capitalina informó que con esta apertura la red de Utopías alcanza ocho instalaciones y alrededor de 315 mil metros cuadrados de espacios públicos, donde se ofrecen servicios y actividades gratuitas. Brugada también adelantó que se prevé ampliar las instalaciones de la nueva Utopía mediante un convenio con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Durante el acto, representantes del Gobierno de México destacaron el modelo de Utopías como una estrategia para ampliar el acceso a servicios de salud, cultura, educación, tecnología y bienestar. La secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, y la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Elena Vega Rangel, respaldaron el proyecto y su enfoque de derecho a la ciudad.
El alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe Echartea, también reconoció la llegada del espacio a la demarcación y destacó que puede representar beneficios para la comunidad. La presencia de autoridades de distintos niveles de gobierno refleja el respaldo institucional al proyecto, aunque su funcionamiento cotidiano y la apropiación por parte de las juventudes serán los principales indicadores para valorar sus resultados.
Con la Utopía México-Tenochtitlan, el Gobierno capitalino apuesta por convertir un inmueble de valor histórico en una infraestructura pública orientada a la creatividad, la convivencia y los cuidados. El desafío será que la propuesta trascienda el acto inaugural y se consolide como un espacio accesible, seguro y sostenible, capaz de ofrecer a las juventudes no sólo entretenimiento y tecnología, sino también herramientas para ejercer plenamente su derecho a la ciudad.

