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ONU impulsa nuevo mapa mundial que muestra mejor el tamaño de continentes

La ONU aprobó una resolución para promover Equal Earth y reducir la distorsión de Mercator.

Redacción Mexican Times 6 de septiembre de 2026 · 19:53 hrs Ciudad de México

La Asamblea General de la ONU aprobó el 4 de septiembre de 2026 una resolución que busca impulsar representaciones cartográficas que reflejen con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes, especialmente de África y otras regiones cercanas al ecuador.

La iniciativa, presentada por Togo en nombre del grupo africano, recibió 164 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones. Estados Unidos fue el único país que votó en contra, mientras que Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania se abstuvieron.

La resolución, denominada “Correct the Map: Rebalancing Global Cartographic Representation and Promoting Equitable Representation of the World’s Regions, Particularly Africa”, promueve el uso de la proyección Equal Earth y de otros sistemas de representación que conserven las proporciones de superficie de los continentes.

Pero hay una precisión importante: la ONU no ordenó que todos los países abandonen el mapa de Mercator ni existe un nuevo mapamundi obligatorio. Se trata de una resolución no vinculante que busca fomentar un cambio gradual en materiales educativos, mapas institucionales y herramientas cartográficas.

¿Qué tiene de diferente el mapa de Equal Earth?

El problema comienza con algo bastante sencillo: la Tierra es esférica y los mapas son planos.

No existe una forma de trasladar un globo terráqueo a una hoja de papel o una pantalla sin producir algún tipo de distorsión. Dependiendo de la proyección utilizada, pueden alterarse el tamaño, las formas, las distancias o las direcciones.

La proyección de Mercator, creada por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator en 1569, fue diseñada principalmente para facilitar la navegación marítima. Su gran ventaja era conservar determinados ángulos y direcciones, pero eso provoca que las áreas situadas cerca de los polos aparezcan mucho más grandes de lo que realmente son.

Así, territorios de Europa, Canadá, Rusia y Groenlandia adquieren una dimensión visual desproporcionada respecto de regiones ubicadas cerca del ecuador.

En contraste, Equal Earth es una proyección de áreas equivalentes: busca mantener las proporciones relativas de superficie entre las diferentes regiones del planeta. Fue desarrollada en 2018 por los cartógrafos Bojan Šavrič, Tom Patterson y Bernhard Jenny.

África se ve mucho más grande

Una de las diferencias más llamativas aparece al comparar África y Groenlandia.

En numerosos mapas basados en Mercator, Groenlandia puede parecer visualmente cercana al tamaño de África. Sin embargo, la superficie real de África ronda los 30.4 millones de kilómetros cuadrados, mientras que Groenlandia tiene alrededor de 2.2 millones.

Es decir, África tiene aproximadamente 14 veces la superficie de Groenlandia.

Equal Earth busca que esa relación de tamaños sea mucho más evidente en la representación gráfica. La proyección conserva las áreas relativas, aunque, como cualquier mapa plano, también introduce otro tipo de deformaciones.

El cambio también hace que América Latina, el sur de Asia y Oceanía tengan una presencia visual mayor respecto de las regiones situadas en latitudes altas.

“Los mapas dan forma a nuestra comprensión del mundo”

Durante la presentación de la iniciativa, el ministro de Relaciones Exteriores de Togo, Robert Dussey, defendió la necesidad de revisar la manera en que se representa el planeta.

El funcionario sostuvo que los mapas no sólo sirven para ubicarnos geográficamente, sino que también influyen en la educación, la percepción colectiva y la manera en que las sociedades entienden las dimensiones de las distintas regiones.

La propuesta africana sostiene que la distorsión histórica de las superficies puede contribuir a una percepción desproporcionada de las regiones septentrionales frente a África y otras zonas ecuatoriales.

Por ello, sus promotores vinculan la iniciativa con la necesidad de corregir sesgos históricos y culturales en la representación cartográfica.

Estados Unidos fue el único voto en contra

El respaldo a la resolución fue prácticamente unánime, pero Estados Unidos decidió votar en contra.

La delegación estadounidense argumentó que la iniciativa promovía una agenda ideológica y que desviaba la atención de problemas relacionados con la paz, la prosperidad y las relaciones internacionales.

El resultado final fue:

  • 164 votos a favor
  • 1 voto en contra: Estados Unidos
  • 6 abstenciones: Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania

La votación quedó registrada en la sesión plenaria de la Asamblea General correspondiente a la resolución A/80/L.104.

La ONU no utiliza un solo tipo de mapa

Aunque el debate suele plantearse como si existiera un único “mapa de la ONU”, la realidad es más compleja.

La propia organización señala que su Secretaría no prescribe una única proyección cartográfica para todos sus mapas. Dependiendo del objetivo y la región representada, Naciones Unidas utiliza diferentes sistemas.

Entre las proyecciones empleadas en mapas mundiales aparecen Robinson, Winkel III y Eckert IV, mientras que para mapas regionales y operativos se utilizan otras proyecciones dependiendo del territorio que se quiera representar.

Por eso, la resolución aprobada no significa que todos los mapas publicados por Naciones Unidas vayan a cambiar automáticamente.

Mercator tampoco desaparecerá de los mares

Otro punto importante es que Mercator no es un mapa “incorrecto” en todos los sentidos.

Su diseño responde a una necesidad concreta: la navegación.

La proyección permite representar determinadas rutas de navegación de manera útil, por lo que continúa teniendo aplicaciones específicas. El debate actual se centra principalmente en qué proyección conviene utilizar cuando se quiere comparar el tamaño de los continentes.

En otras palabras, el objetivo no es simplemente tirar a la basura los mapas que millones de personas han utilizado durante generaciones, sino utilizar una representación diferente cuando la prioridad sea mostrar las superficies relativas de las regiones del planeta.

¿Qué cambiará en las escuelas y mapas digitales?

La resolución de la ONU anima a Estados, organizaciones internacionales y otras instituciones a adoptar y difundir Equal Earth y otras proyecciones de áreas equivalentes cuando resulte importante mostrar correctamente las dimensiones relativas de los territorios.

Esto podría tener efectos principalmente en materiales educativos, mapas impresos, publicaciones institucionales y herramientas digitales.

Togo, uno de los principales impulsores de la iniciativa, también pretende llevar el cambio a sus materiales escolares y promover conversaciones con organismos internacionales, la Unión Africana y empresas dedicadas a los mapas y servicios de localización.

Sin embargo, que una plataforma tecnológica cambie su mapa mundial dependerá de sus propias decisiones técnicas y editoriales.

Un mapa no cambia el tamaño real de los países

Aquí está la clave para entender la discusión: ningún país crecerá ni perderá territorio por cambiar de proyección cartográfica.

México seguirá teniendo la misma superficie. África no ganará kilómetros cuadrados. Groenlandia tampoco se hará más pequeña.

Lo que cambia es la manera en que esas superficies son representadas visualmente.

El objetivo de Equal Earth es que cuando alguien mire un mapamundi pueda tener una idea más cercana de las proporciones reales de las masas terrestres, especialmente cuando compare regiones ubicadas en diferentes latitudes.

La resolución de la ONU abre así una nueva discusión sobre algo que suele pasar inadvertido en el salón de clases, en un libro o frente a una pantalla: un mapa no es una fotografía exacta de la Tierra, sino una interpretación matemática de un planeta tridimensional sobre una superficie plana.

Por ahora, Mercator seguirá existiendo, pero la votación de 164 países coloca a Equal Earth y a las proyecciones de áreas equivalentes en una posición mucho más visible dentro del debate internacional sobre cómo representar el mundo.

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