Un equipo internacional de científicos identificó una nueva especie de pingüino, Pygoscelis kerguelensis, conocida como pingüino papúa del sureste, en las remotas islas Kerguelen, en el océano Índico.
El hallazgo representa la primera nueva especie de pingüino descrita en más de 100 años y fue publicado el 23 de abril de 2026 en la revista científica Communications Biology. La investigación estuvo encabezada por especialistas de Chile y la Universidad de California, Berkeley, con participación de investigadores de otros países.
Un pingüino que estuvo frente a los científicos durante décadas
La nueva especie pertenece al grupo de los pingüinos papúa o gentoo, aves que durante mucho tiempo fueron consideradas parte de una sola especie ampliamente distribuida.
Para determinar sus diferencias, los investigadores analizaron el genoma completo de 64 pingüinos pertenecientes a 10 colonias reproductivas, además de comparar características morfológicas, comportamiento, alimentación y otros aspectos ecológicos.
Los resultados mostraron que lo que se consideraba una sola especie en realidad está compuesto por cuatro especies evolutivamente diferenciadas:
- Pingüino papúa del norte: Pygoscelis papua.
- Pingüino papúa del sur: Pygoscelis ellsworthi.
- Pingüino papúa del este: Pygoscelis taeniata.
- Pingüino papúa del sureste: Pygoscelis kerguelensis, la especie reconocida recientemente.
Los investigadores estiman que estos linajes comenzaron a diferenciarse hace aproximadamente 300 mil a 500 mil años, debido a procesos de aislamiento geográfico y adaptación a condiciones ambientales distintas.
¿Cómo es el nuevo pingüino?
A simple vista, Pygoscelis kerguelensis resulta muy parecido a otros pingüinos papúa. Presenta cabeza negra, una banda blanca sobre la corona, espalda azul grisácea, vientre blanco, pico con punta negra y patas de tonalidad naranja rosada.
Las diferencias externas son sutiles y están relacionadas principalmente con características como el tamaño corporal y las vocalizaciones.
Por esa razón, los científicos lo clasifican como una especie críptica: un organismo que puede parecer prácticamente igual a especies cercanas, pero que presenta diferencias genéticas suficientes para considerarlo una especie independiente.
El estudio también encontró señales genéticas relacionadas con adaptaciones a distintos ambientes, incluyendo procesos de termorregulación, transporte de oxígeno, metabolismo y desarrollo del esqueleto.
¿Dónde vive esta nueva especie?
El Pygoscelis kerguelensis se encuentra en las islas Kerguelen, un remoto archipiélago subantártico también conocido como islas de la Desolación.
Las Kerguelen se encuentran a cerca de 2 mil millas —aproximadamente 3 mil 200 kilómetros— de cualquier masa continental habitada, lo que ha dificultado durante décadas el estudio de las poblaciones de pingüinos que viven en la región.
El estudio señala que los datos genómicos disponibles corresponden a individuos de Kerguelen, mientras que registros de seguimiento satelital de ejemplares juveniles indican movimientos hacia isla Heard. Por ello, los investigadores consideran que ambas poblaciones podrían formar una misma unidad evolutiva.
Una nueva especie que ya enfrenta amenazas
El descubrimiento también tiene implicaciones para la conservación.
Los modelos utilizados por los investigadores indican que tres de las cuatro especies de pingüino papúa podrían sufrir una pérdida considerable de hábitat debido al cambio climático. En contraste, el pingüino papúa del sur, Pygoscelis ellsworthi, podría mantener o incluso ampliar su distribución bajo determinados escenarios.
El calentamiento de los océanos y las modificaciones de los ecosistemas antárticos y subantárticos pueden alterar las condiciones de las que dependen estas aves para alimentarse y reproducirse.
Los investigadores plantean que cada una de las cuatro especies debe ser evaluada de manera independiente en materia de conservación, debido a que sus poblaciones, distribución y amenazas no son iguales.
¿Por qué tardó tanto en reconocerse?
El caso muestra uno de los retos de estudiar especies que habitan regiones aisladas. Las poblaciones de pingüinos papúa se encuentran distribuidas en distintas islas y regiones del océano Austral, y durante años sus similitudes físicas llevaron a clasificarlas dentro de un mismo grupo.
El análisis genómico permitió detectar diferencias que no resultan evidentes al observar a los animales. Así, el estudio no encontró simplemente una población desconocida, sino que replanteó la clasificación científica de todo el complejo de pingüinos papúa.
Para los investigadores, reconocer estas diferencias es relevante no solo desde el punto de vista evolutivo, sino también para determinar qué poblaciones necesitan protección y cómo podrían responder ante los cambios ambientales.


