Un plátano que tarda mucho más en oscurecerse después de ser cortado está cada vez más cerca de llegar a los consumidores. El desarrollo, impulsado por la empresa británica Tropic, utiliza técnicas de selección genética de precisión para modificar el proceso responsable del pardeamiento de la fruta y prolongar su vida útil.
El proyecto recibió un respaldo importante en Reino Unido después de que el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra) diera luz verde a la innovación. La decisión representa un paso relevante para una tecnología que busca atender uno de los problemas habituales de esta fruta: su rápida maduración y el oscurecimiento de la pulpa, factores que pueden contribuir al desperdicio de alimentos.
De acuerdo con un portavoz del Defra, la selección genética de precisión tiene potencial para impulsar la seguridad alimentaria, reducir el uso de pesticidas, aumentar el rendimiento de los cultivos y mejorar su resistencia frente a enfermedades. En el caso del plátano desarrollado por Tropic, la tecnología está enfocada particularmente en conseguir una fruta que conserve durante más tiempo sus características después de ser cortada.
El oscurecimiento ocurre cuando determinados componentes de los tejidos de las frutas reaccionan con el oxígeno después de que la pulpa queda expuesta. En un plátano convencional, este proceso puede hacerse visible relativamente rápido, especialmente cuando la fruta ha sido pelada o cortada. Aunque el cambio de color no significa necesariamente que el alimento se haya vuelto inseguro, sí puede afectar su apariencia y reducir su atractivo para los consumidores.
La propuesta de Tropic busca intervenir precisamente en ese mecanismo mediante modificaciones genéticas específicas. El objetivo es retrasar el proceso de oxidación y conseguir que el plátano mantenga durante más tiempo una apariencia fresca, una característica que podría resultar especialmente útil tanto para los consumidores como para la industria alimentaria.
Todavía falta una autorización antes de llegar al supermercado
El respaldo del Defra no significa que el producto pueda comenzar a venderse inmediatamente en los supermercados británicos. Antes deberá completar otro procedimiento regulatorio.
El siguiente paso corresponde a la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA), que deberá evaluar el plátano antes de que pueda obtener la autorización necesaria para su comercialización como alimento.
Este trámite puede tomar tiempo, ya que la evaluación debe determinar que el producto cumple con los requisitos establecidos para su consumo. Por ello, aunque el desarrollo ya superó una etapa importante dentro del proceso británico, todavía no existe una fecha inmediata para encontrarlo en los establecimientos comerciales.
El Defra ha presentado el proyecto como un ejemplo del potencial que puede tener la innovación aplicada a la producción de alimentos. Desde esa perspectiva, una fruta con mayor vida útil podría contribuir a reducir las pérdidas que se producen desde su procesamiento y distribución hasta el momento en que llega al consumidor.
Una mayor resistencia al oscurecimiento también podría ampliar las posibilidades de utilización del producto en alimentos preparados. La propia industria podría aprovechar una fruta que conserve su apariencia durante más tiempo en productos como ensaladas de frutas, desayunos y otros alimentos procesados, donde el cambio de color puede afectar la presentación.
Un desarrollo que ya obtuvo autorizaciones en otros países
Mientras espera completar el proceso regulatorio británico, la innovación de Tropic ya ha recibido autorizaciones para su comercialización en Japón, Brasil y Filipinas, de acuerdo con la información proporcionada por la empresa.
La autorización en Brasil representa un paso especialmente relevante debido al peso que tiene este país dentro de la producción y el consumo mundial de plátanos. La posibilidad de utilizar una variedad con una vida útil más prolongada podría tener aplicaciones tanto para los consumidores como para diferentes sectores de la industria alimentaria.
El proyecto también ha recibido atención fuera del ámbito agrícola. La revista TIME incluyó al plátano que no se oxida entre los avances que consideró destacados dentro de sus selecciones de inventos del año, una distinción que contribuyó a colocar esta innovación genética en el centro de la conversación sobre nuevas tecnologías aplicadas a los alimentos.
La propuesta llega en un momento en que científicos y productores buscan distintas herramientas para enfrentar los desafíos de la agricultura, desde las enfermedades que afectan a los cultivos hasta el desperdicio de alimentos y los efectos ambientales de la producción.
En ese contexto, el plátano desarrollado por Tropic no pretende solamente cambiar el aspecto de una fruta después de ser cortada. Su apuesta consiste en utilizar modificaciones genéticas específicas para prolongar su utilidad y, potencialmente, disminuir la cantidad de alimento que termina desechándose antes de ser consumido.
Por ahora, el producto todavía debe superar la evaluación de la FSA para poder llegar a los supermercados del Reino Unido. Si obtiene la autorización correspondiente, representaría uno de los ejemplos más visibles de cómo las nuevas técnicas de modificación genética buscan trasladarse de los laboratorios y los campos agrícolas a la alimentación cotidiana.

