Por Luis Gerardo Mora Ríos
Volkswagen de México y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos Volkswagen de México (SITIAVW) alcanzaron un preacuerdo salarial que desactivó, por ahora, la huelga que debía estallar a las 11:00 horas de este jueves 22 de octubre en la planta de Puebla. El convenio contempla un incremento global de 8.24 por ciento y será sometido a votación de la base trabajadora el 29 de octubre, informaron la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), la empresa y el sindicato.
Según la STPS, el entendimiento se logró en mesas de conciliación con el acompañamiento de la propia dependencia y del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL). La agencia Reuters reportó que la empresa y el sindicato difundieron comunicados por separado la noche del miércoles, y que la huelga se prorrogó hasta la fecha de la consulta para que los trabajadores decidan.
Qué incluye el preacuerdo de Volkswagen
De acuerdo con el desglose del sindicato recogido por Reto Diario y El Economista, el paquete tiene una vigencia de 12 meses e incluye un aumento directo al salario de 4.4 por ciento, un incremento de 0.25 por ciento al fondo de ahorro y un pago único de 12 mil pesos. El ajuste directo quedó por debajo del 4.8 por ciento que pedía el SITIAVW, aunque por encima del 4.2 por ciento que la armadora había planteado horas antes.
La propuesta se concretó después de una audiencia ante el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos, con sede en la Ciudad de México, según Reto Diario. La Jornada describió el convenio como el tercer acuerdo preliminar del proceso de revisión del Contrato Colectivo de Trabajo 2026.
La empresa dejó claro que no habrá más rondas. “Volkswagen de México considera este tercer acuerdo como el último dentro del proceso de diálogo y negociación con el SITIAVW (…) La empresa no prevé una cuarta ronda de negociación”, señaló en su comunicado, citado por Reto Diario. La armadora añadió que explicará directamente al personal los alcances del convenio antes de la votación.
Dos rechazos previos y una votación decisiva para Volkswagen
La consulta del 29 de octubre será la tercera vez que los afiliados voten una propuesta en esta revisión contractual. El 11 de septiembre rechazaron un acuerdo con un incremento global de 10.04 por ciento, y el 15 de octubre votaron en contra de una propuesta de 13.16 por ciento planteada para dos años, de acuerdo con Reto Diario y Reuters. A diferencia de esa oferta, el nuevo convenio es solo por 12 meses.
Si la base trabajadora rechaza el preacuerdo, el emplazamiento a huelga se reactivaría, según la información difundida por las partes. Ese escenario, y la fecha en que estallaría un eventual paro, quedan pendientes del resultado de la votación.
La planta de Puebla es una de las instalaciones más grandes de la compañía y una base de exportación clave hacia Norteamérica, recordó Reuters. Una huelga habría detenido la producción en un momento delicado para la industria automotriz mexicana, que enfrenta la revisión del T-MEC y los aranceles estadounidenses a los vehículos importados. En Puebla, además, el sector transporte vive días de tensión por los bloqueos de transportistas, como se informó en AMOTAC bloquea carreteras de Puebla tras asesinato de delegado.
Para la cadena de proveedores de la región, el preacuerdo también es una buena noticia temporal. Un paro en la armadora suele frenar los pedidos a las empresas de autopartes de Puebla y Tlaxcala, que dependen en buena medida del ritmo de producción de la planta. Las cámaras empresariales locales no habían emitido postura pública sobre el convenio al cierre de esta nota, por lo que ese dato queda pendiente.
Un patrón de conflictos resueltos en el último minuto
El caso de Volkswagen se suma a otros emplazamientos que se resolvieron a pocas horas de estallar este año. En junio, por ejemplo, la aerolínea bandera alcanzó un acuerdo con su gremio, como se detalló en Aeroméxico evita huelga tras acuerdo con sobrecargos. En ambos casos, la autoridad laboral federal participó como conciliadora.
La STPS y el CFCRL reconocieron la disposición de las partes para privilegiar la negociación, aunque subrayaron que la aprobación final dependerá exclusivamente del voto de los trabajadores. Hasta entonces, la producción en la planta poblana seguirá su curso normal mientras la base analiza si el 8.24 por ciento es suficiente.


