Por Rodrigo Ávila Montaño
La Bolsa de Brasil vivió este lunes 26 de octubre una de sus jornadas más violentas en años. La B3, operadora del mercado de valores de São Paulo, activó el mecanismo de interrupción conocido como circuit breaker desde la apertura y suspendió las operaciones durante 30 minutos, luego de que los precios teóricos anticiparon una caída superior a 10% tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, según reportaron Reuters, vía UOL, y el diario Valor Econômico.
Al reanudarse las operaciones, el índice Ibovespa profundizó la caída. Hacia las 13:30 horas de Brasil (10:30 horas del centro de México), el indicador retrocedía 15.37%, a 173,553 puntos, tras oscilar entre un mínimo de 169,516 y un máximo de 205,089 unidades, de acuerdo con Valor. La B3 explicó que no hubo una segunda pausa porque el primer disparo ya había considerado un escenario de desvalorización superior a 20%; una nueva interrupción solo ocurriría si las pérdidas rebasan ese umbral.
Por qué cayó la Bolsa de Brasil
Gran parte del mercado daba por hecha la victoria del senador Flávio Bolsonaro, quien había ganado la primera vuelta. Varios gestores consultados por Valor consideraban ese resultado «prácticamente cierto», por lo que las acciones brasileñas habían subido durante semanas ante la expectativa de un cambio de gobierno y de una posible reforma fiscal. El triunfo de Lula, con 51.79% de los votos, obligó a deshacer esas apuestas de golpe.
Thomas Haugaard, gerente de portafolio de deuda de mercados emergentes en Janus Henderson, lo resumió así en una nota citada por Valor: la apuesta por Bolsonaro ya estaba en los precios, mientras que el riesgo de una victoria de Lula no lo estaba. Para el analista, la atención se traslada ahora al equipo y al plan fiscal del nuevo periodo de gobierno.
Daniela da Costa-Bulthuis, gestora de mercados emergentes de la holandesa Robeco, pidió cautela antes de extrapolar el choque inicial. A su juicio, el siguiente movimiento de los mercados dependerá más de los primeros pasos del gobierno en política fiscal que del resultado electoral en sí, y no necesariamente se trata de una salida estructural de capital extranjero.
Las acciones más golpeadas
La caída fue generalizada, con pérdidas de hasta 40% o más en empresas ligadas al consumo interno. Según Valor, Banco do Vamos se desplomaba 56.32%, Magazine Luiza 55.16%, C&A 48.19% y Cosan 46.35%. En el sector financiero, BTG Pactual perdía 32.67%, Banco do Brasil 28.68%, Bradesco 23.61% e Itaú 15.51%.
Petrobras, la petrolera estatal y una de las empresas de mayor peso en el índice, también resentía la jornada: sus acciones ordinarias caían 9.03% y las preferentes 10.94%. Del otro lado, las exportadoras con ingresos en dólares subían: Suzano ganaba 8.31%, Embraer 7.26%, WEG 5.44% y Vale 4.33%.
El real brasileño también se depreciaba con fuerza frente al dólar. Bloomberg Línea lo describió como la moneda que más caía en el mundo en la sesión, y El Financiero reportó que llegó a perder alrededor de 12%. Las tasas de interés de largo plazo en Brasil avanzaban cerca de 150 puntos base, según Valor.
Qué significa para México y la región
En Wall Street el tono era distinto: el Nasdaq subía 0.98% y el S&P 500 0.73% a la hora del corte de Valor. Para Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, citada por El Financiero, el mercado está leyendo la reelección de Lula como un riesgo específico de Brasil y no como un deterioro generalizado de las economías latinoamericanas, por lo que los inversionistas estarían reduciendo su exposición al real y favoreciendo otras monedas de la región.
Los reportes sobre el comportamiento del peso mexicano en la mañana no coinciden entre medios, por lo que el efecto concreto sobre el tipo de cambio queda pendiente de confirmarse al cierre. Para México, el caso brasileño importa por la relación comercial y energética entre ambos países, que en Mexican Times revisamos en Lula reelecto: la agenda pendiente entre México y Brasil para 2027. El desarrollo de la jornada electoral está en Elecciones en Brasil: conteo cerrado tras prórroga de votación.
El cierre de la sesión en São Paulo y la reacción de los mercados en los próximos días darán una medida más clara del golpe. Por ahora, los analistas coinciden en que el foco estará en las primeras señales fiscales del nuevo mandato de Lula.


