Cruz Azul vence a Pumas y conquista la décima

Cruz Azul se proclamó campeón del Clausura 2026 de la Liga MX tras vencer 2-1 a Pumas en el Estadio Olímpico Universitario, en una final que se resolvió en el partido de vuelta luego del empate sin goles en la ida. Con el resultado, La Máquina cerró la serie con marcador global de 2-1 y sumó su décimo título de liga.

El encuentro definitivo se disputó este domingo en Ciudad Universitaria, con Pumas como local y con una ventaja emocional construida durante buena parte del primer tiempo. El equipo universitario abrió el marcador por conducto de Robert Morales, quien encontró espacio dentro del área y definió para poner el 1-0 parcial ante un estadio encendido, con ambiente de final capitalina y tribunas divididas entre el azul auriazul y el celeste.

La respuesta de Cruz Azul llegó en el segundo tiempo, cuando una jugada por la banda derecha terminó en autogol de Rubén Duarte. El empate cambió el ritmo del partido, obligó a Pumas a adelantar líneas y permitió que el conjunto celeste administrara mejor la pelota en zonas de presión, con un cierre de ida y vuelta en el que cada recuperación se vivió como jugada de campeonato.

El gol que definió la serie apareció en tiempo agregado. Carlos Rotondi, uno de los futbolistas más insistentes de Cruz Azul durante la final, marcó el 2-1 al minuto 90+4 y selló el título para La Máquina. La anotación cayó después de varios minutos de tensión, revisiones, ajustes tácticos y un cierre en el que Pumas ya jugaba con un hombre menos.

Uno de los momentos que condicionó el desenlace fue la expulsión de Uriel Antuna al 90+1, tras revisión del VAR. La tarjeta roja dejó a Pumas con diez jugadores en el tramo más delicado del partido, cuando el marcador aún estaba empatado y cualquier error podía definir el campeonato. Tres minutos después, Cruz Azul encontró el gol que inclinó la final.

Pumas también tuvo una jugada clave al inicio del segundo tiempo, cuando le fue anulado un gol a Juninho por mano. Esa acción pudo haber significado el 2-0 parcial para los universitarios, pero el marcador se mantuvo abierto y Cruz Azul conservó margen para reorganizarse. En finales cerradas, esos detalles suelen cambiar la lectura completa del partido.

La final de ida, jugada en el Estadio Ciudad de los Deportes, había terminado 0-0. En ese primer capítulo, Cruz Azul generó varias aproximaciones, pero no pudo superar a Keylor Navas, quien sostuvo a Pumas con intervenciones relevantes. El empate dejó la serie abierta para CU y trasladó toda la presión al partido de vuelta.

En el balance de la serie, Cruz Azul fue el equipo que encontró mayor respuesta ofensiva en los momentos determinantes. La Máquina no convirtió en la ida, pero sí mantuvo presencia constante en campo rival. En la vuelta, logró empatar cuando Pumas parecía controlar el marcador y después aprovechó el cierre para resolver el título.

Pumas, por su parte, se quedó cerca de romper una sequía de liga que se mantiene desde 2011. El equipo universitario compitió la final, golpeó primero en la vuelta y tuvo lapsos de control, pero no pudo sostener la ventaja. La expulsión, el gol anulado y el autogol terminaron por pesar en una noche que en CU pasó de la ilusión al silencio.

Con el campeonato, Cruz Azul alcanza su décima estrella y cierra una liguilla en la que eliminó a Atlas y Chivas antes de enfrentar a Pumas. El título también refuerza el cierre de torneo de un plantel que llegó a la final después de una fase decisiva marcada por resultados ajustados y capacidad de respuesta fuera de casa.

La final capitalina dejó una postal clara para el futbol mexicano: dos equipos históricos, un estadio lleno, una serie definida por detalles y un gol en tiempo agregado. Cruz Azul levantó el título en territorio universitario y Pumas se quedó con una derrota que se explica en jugadas puntuales, más que en una diferencia amplia de funcionamiento.

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