El secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños López, aseguró que millones de trabajadores habrían recuperado poder adquisitivo gracias a la política de recuperación del salario mínimo aplicada en los últimos años.
En términos prácticos, la afirmación central es que el ingreso mínimo alcanza hoy para más que antes, tras varios aumentos sostenidos. Para quien vive de este salario, ese es el dato con efecto más directo en la despensa, el transporte y los gastos básicos.
El funcionario destacó otro punto relevante para la vida cotidiana: entre 2019 y 2023 habría aumentado la productividad al mismo tiempo que se reducían las horas de trabajo, según su lectura del informe de la OCDE.
Traducido al día a día, esto apunta a la posibilidad de trabajar menos horas sin perder eficiencia, lo que —de acuerdo con el secretario— devuelve tiempo para la familia, el descanso y la vida personal.
El secretario también mencionó una tasa de desempleo de 2.7%, cifra que sugiere un mercado laboral con oferta de trabajo disponible y, por tanto, más margen para quienes buscan empleo o desean cambiar de trabajo.
Conviene, sin embargo, matizar el alcance de estas cifras: son indicadores de contexto general y no garantizan el mismo resultado en todos los casos. El efecto real en cada bolsillo depende del sector, la región, el tipo de contrato y las condiciones particulares de cada empleo.
Estos datos corresponden a lo informado por la autoridad laboral con base en el informe de la OCDE; el consejo práctico para el trabajador es contrastarlos con su propia realidad salarial y con las condiciones de su centro de trabajo.