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Trump busca recortar body cams de ICE y limitar supervisión

Washington, 25 ene 2026: Trump pidió recortar fondos a cámaras de ICE y frenó áreas de supervisión en DHS.

En el arranque de 2026, la administración del presidente Donald Trump impulsó un recorte para frenar la expansión de cámaras corporales (“body-worn cameras”) en operativos de U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) y, en paralelo, redujo la capacidad de supervisión interna dentro del Department of Homeland Security (DHS).

De acuerdo con la información disponible, el gobierno solicitó al Congreso recortar 75% el financiamiento del programa de cámaras corporales en ICE y dejar en pausa su expansión para el año fiscal 2026. La propuesta mantenía 4,200 cámaras en la agencia, pero reducía el equipo responsable del programa de 22 personas a 3, bajo un enfoque “más simplificado”.

El programa piloto de ICE inició en 2024 y desplegó cámaras para oficiales en cinco ciudades: Baltimore, Buffalo, Detroit, Filadelfia y Washington, D.C. Fuentes y exfuncionarios han señalado que el despliegue avanzó de forma gradual y que su continuidad quedó sujeta a las nuevas prioridades presupuestales.

En el frente de supervisión, casi todo el personal de tres oficinas internas de control de DHS fue enviado a licencia con goce de sueldo a inicios de 2025, lo que redujo la capacidad de investigar quejas y posibles abusos en agencias migratorias. Entre los efectos reportados, una de las oficinas enfocadas en detención migratoria quedó con personal mínimo hacia finales de 2025.

El debate ocurre en un contexto donde el registro en video ha sido clave para documentar incidentes durante acciones migratorias. En casos recientes en Minneapolis, se difundieron videos de testigos sobre hechos con desenlace fatal; en uno de los eventos no fue posible confirmar públicamente si las cámaras corporales de los agentes que participaron estaban activadas.

En el Congreso, el panorama sigue abierto. Una propuesta aprobada en la Cámara de Representantes planteó asignar 20 millones de dólares para cámaras en ICE y Border Patrol, aunque sin obligar a su uso. En el Senado también se ha discutido una partida similar para adquisición, despliegue y operación de cámaras corporales en tareas de “enforcement”, junto con referencias a lineamientos internos de ICE que entraron en vigor en febrero de 2025.

Legisladores demócratas han advertido que podrían condicionar su apoyo a presupuestos de DHS a la incorporación de medidas de rendición de cuentas y reglas más claras sobre el uso de cámaras y la supervisión de operativos.

Por ahora, el punto central es doble: cuánto financiamiento quedará finalmente aprobado y bajo qué reglas se usarán, resguardarán y auditarán las grabaciones, además de qué capacidad real tendrá la supervisión interna para atender denuncias derivadas de operativos.

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