A la caza de las ideas…
Partidos políticos ¿son necesarios?
Por Juan Ayón Bernal
El proceso de las democracias en el mundo occidental, con una clara influencia de la libre empresa, la encarnizada lucha individualista y la ley del más fuerte, han dejado una estela de marginación, precarización y pobreza de sus mayorías. Es innegable.
La mínima movilidad social, muchos la consideran “natural” y como parte de la estabilidad social. Estabilidad que es justificada en las democracias occidentales para evitar sobresaltos violentos o que amenacen la ”paz social”. En América Latina, en contextos de movimientos guerrilleros, dictaduras y “dictablandas”, han querido acotar la lucha social al terreno de la lucha electoral y política y, México no ha sido la excepción.
Después del Movimiento Estudiantil en 1968 y de la Guerra Sucia, el Estado mexicano orientó su vida económica hacia el neoliberalismo, donde la vida se iba a modernizar e iba a mejorar las condiciones materiales de la población. El sector favorecido sería el empresarial y que todo iba a caer en cascada para crear a “Mexicolandia”.
Paralelamente, en la vida política también se pensaba que era una necesaria “transición” y que fueron “obligatorias” plantear ciertas reformas electorales, pero que no se concretaron, ya que terminaron con “la caída del sistema” y el fraude de1988, que hicieron que Cuauhtémoc Cárdenas y el Frente Democrático Nacional no llegaran al poder.
En ese entonces, el camino estaba muy bien trazado, cualquier partido podría llegar al poder, menos los de izquierda. La conservadora clase política mexicana se oponían a que las fuerzas progresistas llegan a gobernar México. Sin embargo, hubo un avance en la creación y fortalecimiento de partidos políticos considerados de minoría, y que ya tenían financiamiento público desde 1978.
En los sexenio de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, las normas electorales de avanzada, ya consideraban al Instituto Federal Electoral (IFE), al Tribunal Electoral y un fortalecimiento sin precedente a los partidos políticos. Se consideraban como los tres pilares que fortalecerían la democracia en México, sin embargo, en la clase política nadie creía que la izquierda mexicana llegaría al poder. Le apostaban al conservadurismo de la sociedad mexicana y a la permeabilización de la propaganda religiosa y anticomunista.
En las elecciones del 2000, en la alternancia del poder, el candidato de la alianza PAN/PVEM, Vicente Fox Quezada, ganó las elecciones. Dejó en el camino a Francisco Labastida del PRI y a Cuauhtémoc Cárdenas del Partido de la Revolución Democrática y sus aliados de izquierda. Para mala fortuna del pueblo mexicano, el gobierno foxista fue de rotundos fracasos en todos los frentes, menos en el de la corrupción.
Se consideraba que el fuerte financiamiento a los partidos políticos alejaría a sus líderes del financiamiento ilícito y de malas prácticas políticas, sin embargo, no fue así y quedó demostrado en las mismas elecciones del 2000, 2006 y 2012. El Pemexgate persigue a Labastida Ochoa y “Los Amigos de Fox” a Vicente, pero, lo peor, en el 2005-2006, Fox, los funcionarios del IFE, el PAN, el SNTE y la operación Berlín de Enrique Krauze trabajaron para que Andrés Manuel López Obrador no llegara al poder.
Los que crearon a las instituciones para fortalecer la democracia y el sistema de partidos políticos pisotearon las normas e instituciones que crearon para fortalecer la democracia y el sistema de partidos. Todo una operación de Estado para que Andrés Manuel no llegará al poder y con él, un gobierno progresista y con ideas de beneficio al pueblo. En el 2012, el caso de las “Tarjetas Monex” y los dineros de Odebrecht en la campaña de Peña Nieto no fueron sancionados por el INE, antes IFE.
Los partidos políticos no lograron fortalecer ni su democracia interna, pero si son negocio de sus líderes o de sus fundadores. El PRI ha permitido la reelección de Alejandro Moreno, sin crítica ni protesta interna. El PAN está en manos de Jorge Romero y su camarilla, también conocida como el “cártel inmobiliario”; El Partido Ecologista es fundado por Jorge Martínez Torres y su hijo Jorge Emilio González Martínez es el beneficiario directo de los ingresos del partido.
Lo mismo sucede con el Partido del Trabajo, quien su fundador Alberto Anaya es su dueño. Movimiento Ciudadano, antes Convergencia Democrática, es propiedad de Dante Delgado Ranauro. El Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, fundado por Andrés Manuel López Obrador, se espera que logre crear una estructura nacional partidista con sólida identidad con la mayoría del pueblo mexicano.
Claudia Sheinbaum tiene en frente un bloque muy sólido que tendrá que derrumbar si es que quiere que su reforma electoral pase. Tiene en su contra a los dueños de los partidos políticos, a los legisladores y a las estructuras partidistas que por décadas se han beneficiado con el dinero público.
Por lo tanto, ni el neoliberalismo mejoró la condición económica de los mexicanos, ni las reformas electorales y, las instituciones que de ellas emanaron, han logrado consolidar la democracia. ¿Son necesarios los partidos políticos para una democracia? Sí, pero es necesario su democracia interna, inclusión y un respeto, realmente irrestricto a las instituciones electorales libres de cuotas partidistas. Ya no más “Operaciones Berlín” ni “amigos” de nadie.
TEMA DE SEGUIMIENTO:
Abaten a “El Mencho”: Tras el anuncio de este domingo, 22 de febrero, de que fuerzas federales abatieron al fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, en Tapalpa, Jalisco. La noticia generó narcobloqueos en el estado, así como acciones del cártel en Colima, Nayarit, Aguascalientes, Guerrero, Zacatecas, Tamaulipas, Oaxaca y Guanajuato. El CJNG es considerado uno de los cárteles más sanguinarios por lo que es necesario su desmantelamiento total del territorio nacional.
La Leona: Dos días antes de la muerte de “El Mencho”, también las fuerzas federales detuvieron a Alma Rosa “N”, alias “La Leona”, presunta reclutadora del CJNG y pareja sentimental de José Gregorio “N”, alias “El Lastra”, identificado como el encargado del Rancho Izaguirre, localizado en el municipio de Teuchitlán. Así debe continuar su desmantelamiento de los grupos delictivos que, por desgracia, operan en nuestro país.
Apoyo a Claudia Sheinbaum. La presidenta Claudia Sheinbaum, con apoyo de la Secretaría de Seguridad, Defensa Nacional, Marina y Guardia Nacional, ha logrado tener acciones de alto impacto en contra de la delincuencia organizada y en especial contra los cárteles de las drogas, como es el Cártel de Sinaloa y ahora contra el Cártel CJNG. Este último, conformó células armadas con armamento de uso exclusivo del Ejército. Su característica era la fuerza y violencia. Se espera que la brumosa, gaseosa y abigarrada oposición mexicana apoye a la Presidenta, pero sus intereses no están con la 4-T. La derecha mexicana no está hecha para unificar al país.







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