El show de medio tiempo del Super Bowl LX, encabezado por Bad Bunny, se convirtió en un fenómeno sin precedentes en redes sociales. Entre el 7 y el 9 de febrero de 2026, el espectáculo concentró el 40% de todas las interacciones que incluyeron los hashtags #NFL o #SuperBowl en plataformas como Facebook, Instagram, X y TikTok, de acuerdo con un análisis basado en datos de Comscore Social y Content Pulse.
Durante ese periodo se registraron 325 millones de interacciones totales relacionadas con la NFL y el Super Bowl. De ese volumen, el 40% mencionó directamente al artista puertorriqueño, lo que confirma que Bad Bunny fue el gran protagonista digital del evento. Las interacciones incluyeron reacciones, comentarios, compartidos, reposts, “me gusta” y corazones, reflejando un nivel de compromiso excepcional por parte de la audiencia.
El salto respecto a la edición anterior fue contundente. Mientras que el show de medio tiempo de Kendrick Lamar en 2025 generó 26.5 millones de interacciones sociales, la presentación de Bad Bunny alcanzó 130.5 millones, es decir, cinco veces más conversación digital en torno al espectáculo principal. Este crecimiento posiciona al show de 2026 como uno de los más comentados en la historia reciente del Super Bowl.
El análisis también muestra que los hashtags #NFL y #SuperBowl, combinados con el nombre de Bad Bunny, dominaron la conversación durante el evento y en los días posteriores. Los datos sugieren que el artista logró movilizar comunidades digitales tanto en América Latina como en Estados Unidos, consolidando su influencia en la cultura pop y el entretenimiento global. Además, el informe detectó una intensa actividad con emojis asociados al show, lo que evidencia una respuesta emocional fuerte por parte del público, aunque no se detallaron cuáles fueron los más utilizados.

El espectáculo tuvo lugar en el Levi’s Stadium, en Santa Clara, California, y estuvo marcado por una puesta en escena que celebró la identidad latina. Bad Bunny abrió con el mensaje “¡Qué rico es ser latino!” y presentó un formato que combinó imágenes en vivo y grabaciones, recreando escenas y costumbres de la cultura latinoamericana.
El show contó con colaboraciones y apariciones de figuras como Cardi B, Karol G, Jessica Alba, Pedro Pascal, Alix Earle y Young Miko. Uno de los momentos más comentados fue la participación de Lady Gaga con “Die with a smile”, así como la intervención de Ricky Martin con un fragmento de “Lo que le pasó a Hawaii”, acompañada de un mensaje político y la presencia de banderas de Puerto Rico.
Otro de los instantes destacados fue cuando Bad Bunny se dirigió simbólicamente a su “yo” de niño, transmitiendo un mensaje de perseverancia y superación personal. El cierre llegó con la interpretación de “Debí tirar más fotos” y la aparición de todos los bailarines en el escenario, mientras el artista pronunciaba “Seguimo’ aquí”, reforzando el tono de identidad, resiliencia y orgullo latino.
La producción fue concebida como un videoclip en vivo, con un despliegue tecnológico y logístico de alto nivel. La elección de Santa Clara como sede respondió también a la estrategia de maximizar la proyección mediática del evento. Desde 2016, el Super Bowl se ha consolidado como una plataforma clave para artistas internacionales, y la edición de 2026 reforzó la tendencia de dar mayor visibilidad a la música latina en la televisión estadounidense.
El impacto digital del show de Bad Bunny no solo confirma el alcance global del Super Bowl, sino también la capacidad de un artista latino para liderar y transformar la conversación social a escala masiva. Con cifras récord y una narrativa cultural clara, el medio tiempo del Super Bowl LX quedó marcado como un punto de inflexión en la relación entre música latina, deporte y cultura digital.






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