Por Bruno Cortés La acusación de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, abrió una nueva ruta judicial y política: el posible cruce entre testimonios de capos mexicanos detenidos en territorio estadounidense y señalamientos contra funcionarios sinaloenses por presunta protección institucional al Cártel de Sinaloa.Seguir leyendo