Mazunte, Zipolite, Puerto Escondido, Chacahua y Mahahual figuran entre los destinos de playa más buscados por viajeros con presupuesto limitado en México durante 2026, de acuerdo con operadores turísticos y guías especializadas en la zona. Estos cinco puntos del litoral comparten características similares: hospedaje económico, transporte público accesible y una oferta gastronómica local que permite recorrerlos sin gastos elevados, aunque el crecimiento del turismo en la región ha comenzado a modificar gradualmente esa condición.
Mazunte, en la costa de Oaxaca, es conocido por el Centro Mexicano de la Tortuga, dedicado a la conservación de siete especies marinas, y por los atardeceres desde Punta Cometa, el punto más austral del estado. El destino destaca por su santuario de tortugas protegido, sus atardeceres reconocidos desde ese mirador y la cercanía con la cultura de playa de Zipolite, lo que lo convierte en una opción para viajeros que buscan belleza natural y autenticidad cultural alejada del turismo masivo. El pueblo mantiene un perfil de turismo sustentable enfocado en la comunidad, con estudios de yoga, cafés vegetarianos y mercados artesanales como parte de su atmósfera cotidiana.
A dos kilómetros de distancia se encuentra Zipolite, la única playa de México con tolerancia legal al nudismo desde hace varias décadas. La playa, de clima cálido y tono esmeralda, se extiende entre cabos rocosos con oleaje fuerte, y aunque la práctica del nudismo continúa de manera habitual en temporada vacacional, hoy conviven en el mismo espacio familias y visitantes con distintos estilos de viaje. El tramo de playa mide alrededor de 1.5 kilómetros, y su sector occidental, conocido como Playa del Amor, concentra el área designada para esa práctica; el resto del espacio ofrece restaurantes y sitios de música en vivo. Las autoridades locales y operadores turísticos advierten de manera reiterada sobre las corrientes de resaca en la zona. Esa característica le dio a Zipolite el sobrenombre de «Playa de los Muertos» en lengua zapoteca, por lo que se recomienda nadar siempre cerca de salvavidas y prestar atención a las banderas de advertencia.
El traslado entre ambas playas no representa un gasto considerable para quien viaja con mochila. Caminar entre Mazunte y Zipolite toma alrededor de 30 minutos por la playa o 15 minutos por carretera, por lo que buena parte de los visitantes combina ambos destinos en un solo día. El transporte público local, conocido como camioneta o colectivo, conecta ambos puntos con la cabecera municipal de Pochutla y con Puerto Escondido a tarifas bajas, una de las razones por las que la zona sigue siendo atractiva para el turismo de bajo presupuesto.
La Costa oaxaqueña, combina playas para surfistas experimentados, como Zicatela, con opciones más tranquilas para principiantes en La Punta. El destino es famoso entre mochileros, familias, lunamieleros y amantes del surf, quienes pueden tomar el sol, surfear olas grandes y observar la vida marina en distintos tramos de costa. La bahía de Puerto Angelito, al oeste del centro, reúne dos playas pequeñas de carácter familiar, mientras que la zona de El Adoquín concentra bares, restaurantes de mariscos y vida nocturna. Además de la oferta costera, el puerto funciona como punto de partida para excursiones de bajo costo hacia lagunas y zonas de manglar cercanas.
A poco más de una hora de Puerto Escondido se localiza el Parque Nacional Lagunas de Chacahua, un sistema de manglares y esteros considerado uno de los últimos refugios de biodiversidad poco explotados de la región. La laguna de Manialtepec se encuentra a 18 kilómetros del puerto, mientras que el Parque Nacional Lagunas de Chacahua está a alrededor de una hora de viaje en auto hacia el oeste. El acceso por transporte público resulta considerablemente más económico que las excursiones privadas, aunque también más prolongado. El trayecto en transporte público desde Zipolite o Mazunte hacia Chacahua toma entre tres y cuatro horas, frente a las dos o dos horas y media que se requieren desde Puerto Escondido, por lo que quienes disponen de un solo día suelen optar por un tour con transporte privado. Quienes priorizan el ahorro pueden elegir entre la ruta escénica en lancha por los manglares, de mayor costo, o la combinación de lancha y camión de carga, más barata pero también más lenta.
Mahahual, en el estado de Quintana Roo, completa la lista como la opción caribeña frente a las playas del Pacífico oaxaqueño. El poblado, situado sobre la Costa Maya, conserva un perfil de pueblo pesquero con arrecife cercano, lo que permite practicar esnórquel y buceo sin necesidad de trasladarse a zonas más comerciales y costosas de Quintana Roo. La llegada de cruceros a su muelle ha incrementado el flujo de visitantes en temporadas específicas, un factor que operadores turísticos de la zona identifican como detonante de un eventual aumento en los precios de hospedaje a mediano plazo.
El factor común entre los cinco destinos es la disponibilidad de transporte colectivo de bajo costo, hospedaje en cabañas o campamentos y una oferta gastronómica basada en productos locales, elementos que distinguen al turismo de mochila frente a los paquetes todo incluido de otros puntos del Pacífico y el Caribe mexicano. La temporada recomendada para visitar la costa oaxaqueña abarca de diciembre a abril, periodo de clima seco con temperaturas agradables y menor probabilidad de lluvias, mientras que de mayo a octubre el calor se intensifica y aumenta el riesgo de huracanes.
Especialistas en turismo de la región coinciden en que el crecimiento sostenido de visitantes en los últimos años, impulsado por la promoción digital de estos destinos, podría traducirse en un encarecimiento progresivo de los servicios básicos en los próximos ciclos turísticos, particularmente en Mazunte y Puerto Escondido, donde la infraestructura hotelera de mayor categoría ha comenzado a expandirse.