Por Sofía Danae Velázquez López
Cuando la amistad también cambia
¿Qué sucede cuando las personas que nos conocen desde hace años empiezan a convertirse en desconocidos? Esa es una de las preguntas que plantea Lo peor de mis amigos, comedia que llegará al Teatro Milán a partir del martes 8 de septiembre de 2026.
La obra, basada en una idea original de Nando López y adaptada por Artús Chávez Novelo y Eduardo Córdoba, cuenta con dirección de Chávez Novelo y reúne en escena a Alondra Hidalgo, Pablo Gómez, Tamara Niño de Rivera y Abraham Lombrozo / Ernesto M. Agraz. La temporada contempla 20 funciones en el recinto ubicado en Lucerna 64, esquina con Milán.
La historia sigue a Susana, Guillermo, Pablo y Thais, cuatro amigos que deciden emprender juntos un viaje por Europa. Nunca habían viajado los cuatro y cada uno llega al recorrido cargando una crisis personal distinta. Lo que parecía una aventura termina poniendo a prueba años de amistad.
Un viaje que saca los problemas a la superficie
Durante diez días de convivencia aparecen traumas no resueltos, viejos amores, nuevas rivalidades y conversaciones que durante años habían quedado pendientes.
El viaje funciona como una especie de lupa: aquello que podía mantenerse oculto cuando cada integrante tenía su propia rutina comienza a hacerse evidente cuando todos deben compartir espacios, decisiones y tiempo.
La situación toca un punto reconocible para muchas amistades. A los 20 años quizá era posible improvisar un viaje, compartir una habitación o resolver cualquier problema sobre la marcha; con los años aparecen trabajos, parejas, hijos, responsabilidades y necesidades diferentes.
Crecer también cambia las amistades
Para Artús Chávez Novelo, uno de los motores de la obra está precisamente en observar cómo se transforma la relación con quienes nos conocen desde hace mucho tiempo.
“Cuando teníamos 20 años podíamos dormir cinco en la misma cama, viajar con 500 pesos, dormir en el piso; había un espíritu de aventura y camaradería que con los años se pierde”, explica el director.
La amistad, señala Chávez Novelo, también requiere trabajo conforme pasan los años. Escuchar al otro, hablar de lo que incomoda, reconocer heridas y aceptar que las personas pueden tomar caminos diferentes forman parte de ese proceso.
La pregunta entonces deja de ser solamente si cuatro personas pueden sobrevivir juntas a un viaje. También aparece otra: ¿qué pasa cuando la historia que compartimos ya no alcanza para explicar quiénes somos hoy?
La comedia para hablar de lo incómodo
Aunque la obra aborda conflictos personales, secretos y diferencias entre sus protagonistas, lo hace desde la comedia.
Para Chávez Novelo, el humor permite acercarse a situaciones que pueden resultar dolorosas y observarlas desde cierta distancia. Los personajes pueden ser entrañables y, al mismo tiempo, desesperantes, una contradicción que forma parte de la experiencia de cualquier relación cercana.
“La comedia también es muy humana”, señala el director, al destacar que el género puede provocar risa y, al mismo tiempo, abrir espacio para reflexionar sobre las relaciones.
Así, Lo peor de mis amigos no busca determinar quién tiene razón dentro del grupo. Su interés está en mostrar qué ocurre cuando cuatro personas con una historia compartida descubren que sus prioridades ya no necesariamente coinciden.
Europa aparece sobre el escenario
El viaje también se refleja en la propuesta escénica. El espacio diseñado por Aurelio Palomino es abstracto y modular, de manera que algunos elementos pueden transformarse para representar aeropuertos, trenes, hoteles, teatros y distintos puntos de Europa.
La escenografía evita reproducir cada lugar de manera realista y apuesta por la imaginación del público. El vestuario de Anabel Ortega “Destakarte” incorpora patrones, colores y volumen, mientras que el movimiento constante de los intérpretes acompaña el ritmo de la historia.
La puesta en escena también toma como referencia la agilidad de la comedia de situación y establece vínculos visuales con las texturas y colores asociados al cine de Pedro Almodóvar.
Una historia adaptada para el público mexicano
La versión que llegará al Teatro Milán parte del texto original de Nando López y fue adaptada por Artús Chávez Novelo y Eduardo Córdoba para acercar el lenguaje y las situaciones al público mexicano.
Los conflictos que atraviesan los personajes giran alrededor de temas presentes en la vida adulta contemporánea: el trabajo, las relaciones de pareja, la decisión de tener o no hijos, el paso del tiempo y la dificultad de encontrar espacios para convivir con los amigos.
En ese sentido, el viaje por Europa es solamente el escenario. El recorrido más importante ocurre entre los propios personajes, quienes tienen que enfrentarse a lo que durante años pudieron mantener a distancia.
¿Cuándo y dónde verla?
Lo peor de mis amigos estrenará el martes 8 de septiembre de 2026, con función a las 20:45 horas, en el Teatro Milán, ubicado en Lucerna 64, esquina con Milán, Ciudad de México.
La temporada contempla 20 funciones, por lo que quienes quieran conocer la programación completa y fechas posteriores deberán consultar directamente la cartelera del recinto.
La obra reúne a Alondra Hidalgo como Susana, Pablo Gómez como Guillermo, Tamara Niño de Rivera como Thais y Abraham Lombrozo / Ernesto M. Agraz como Pablo.
Cuando crecer juntos significa volver a conocerse
Más allá de las maletas, los aeropuertos y las situaciones que pueden surgir durante un viaje, Lo peor de mis amigos plantea una idea sencilla: las amistades también tienen que crecer.
Las personas cambian, aparecen nuevas responsabilidades y aquello que funcionaba a los 20 años puede necesitar otra forma de sostenerse años después.
Quizá por eso el verdadero viaje de estos cuatro amigos no ocurre entre una ciudad europea y otra, sino en el intento de descubrir si todavía pueden reconocerse después de todo lo que ha cambiado. Porque crecer junto a alguien no siempre significa permanecer iguales; algunas veces significa volver a conocerse y decidir si todavía queremos continuar el viaje juntos.


