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Conchasúchil: el pan que mezcla concha y pan de muerto y se volvió viral en CDMX; esto cuesta

Con masa de pan de muerto y una costra que forma pétalos de cempasúchil, la Conchasúchil de un panadero de Iztapalapa regresó esta temporada. Te contamos qué es y cómo se vende.

Redacción Mexican Times 27 de octubre de 2026 · 10:09 hrs Ciudad de México
Conchas de pan dulce en charolas de una panadería
Imagen ilustrativa. Foto: Koffermejia / Wikimedia Commons, CC0

Por Rodrigo Ávila Montaño

Masa de pan de muerto, costra de concha y forma de flor de cempasúchil. Así es la Conchasúchil, un pan de temporada que se ha ganado la atención de usuarios en redes sociales en la Ciudad de México y que combina dos de los panes más queridos del país en una sola pieza.

Qué es la Conchasúchil

Se trata de una concha elaborada con masa de pan de muerto, cubierta con una costra suave que, al hornearse, forma pétalos que recuerdan a la flor de cempasúchil, símbolo de la ofrenda. El resultado es un pan que conserva la textura esponjosa y el aroma del pan de muerto, pero con la apariencia y el toque dulce de una concha.

Según informó El Universal a inicios de octubre, la receta incluye 100 por ciento mantequilla, ralladura de naranja y esencia de azahar, ingredientes que le dan el sabor característico del pan de temporada.

Quién está detrás del pan

La creación es de Jonathan Barrera, panadero que trabaja bajo el nombre de Bestcake CDMX. De acuerdo con esa misma información, no cuenta con un local físico: elabora sus productos desde casa, en la zona de la FES Zaragoza II, en Iztapalapa, y los vende sobre pedido.

Su historia es la de muchos emprendedores que han encontrado en las redes sociales una vitrina para dar a conocer su trabajo. Sin una panadería tradicional, la difusión de sus productos depende en gran medida de las publicaciones de sus clientes y de quienes se topan con sus fotografías en internet.

Precio y forma de venta

Según la información que el panadero compartió a inicios de octubre, la Conchasúchil se vende en caja de seis piezas con un precio de 520 pesos, lo que equivale a unos 86 pesos por pan. No se vende por pieza suelta. Dado que trabaja sobre pedido y con producción limitada, lo recomendable es consultar directamente en sus redes sociales la disponibilidad y las condiciones vigentes antes de hacer planes.

Como cualquier producto artesanal de temporada, la demanda suele concentrarse en los días previos al 1 y 2 de noviembre, por lo que pedir con anticipación es la mejor forma de asegurar una caja.

No es su primer año

Aunque para muchos usuarios sea una novedad, el propio panadero ha señalado que la Conchasúchil regresa «de nueva cuenta», es decir, que ya la había elaborado en temporadas anteriores. Su permanencia habla de una receta que ha encontrado clientela fiel y de un público cada vez más interesado en versiones creativas de los panes tradicionales.

El auge del pan de temporada

El pan de muerto es uno de los productos más buscados de octubre y noviembre en México. Mientras las grandes cadenas compiten por precio, los pequeños productores apuestan por la originalidad: rellenos, sabores y formas que lo convierten en un antojo para compartir y fotografiar.

Cómo hacer tu pedido sin contratiempos

Al tratarse de una producción casera, es recomendable preguntar con anticipación por los días de entrega, la forma de pago y si el producto se recoge en un punto acordado o se envía a domicilio. También conviene confirmar el precio y la cantidad mínima de compra al momento de hacer el pedido, ya que las condiciones pueden ajustarse a lo largo de la temporada. Para conservar el pan, lo ideal es guardarlo en un recipiente cerrado, a temperatura ambiente y lejos de la humedad, y consumirlo en los días siguientes a su elaboración, cuando la mantequilla y el azahar conservan mejor su aroma.

Para muchas familias, compartir un pan distinto en la mesa o colocarlo en la ofrenda es una manera de sumar algo nuevo a la tradición sin dejarla de lado.

La Conchasúchil es un ejemplo de cómo la tradición puede reinventarse sin perder su esencia. Para quienes quieran probarla, la clave está en informarse por los canales del propio productor y apoyar a los emprendimientos locales que mantienen viva la panadería mexicana.

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