Por Rodrigo Ávila Montaño
El gobierno federal salió en defensa del proyecto Amigo LNG, la planta de licuefacción de gas natural que se pretende construir en Guaymas, Sonora. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) anunció que impugnará la resolución judicial que dejó sin efectos la autorización ambiental del proyecto, y este miércoles 21 de octubre la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Energía, Luz Elena González, minimizaron sus posibles impactos en el Golfo de California.
“No vamos a cometer una barbaridad de impactar negativamente el Golfo de California, no vamos a cometer una irresponsabilidad ambiental”, dijo la mandataria en la conferencia matutina, de acuerdo con El País. La Jornada reportó que Sheinbaum afirmó que se revisará la suspensión para responder al amparo, y Radar Sonora y VentanaVer recogieron la postura de la ASEA y de la Secretaría de Energía.
Qué ordenó el juez sobre Amigo LNG
Según el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), en uno de los dos principales amparos contra el proyecto el juez determinó que la ASEA desacató una sentencia que le impedía avanzar con la evaluación de impacto ambiental: en marzo de 2026 el procedimiento se había suspendido hasta resolver el juicio, pero la agencia otorgó la autorización en mayo. Por ello ordenó dejarla sin efectos.
La ASEA respondió en un comunicado del 20 de octubre que aquella suspensión “no estableció una paralización absoluta e incondicionada” del procedimiento y que interpondrá un recurso de queja para que un Tribunal Colegiado de Circuito examine la legalidad y los alcances de la resolución. Mientras tanto, la orden sigue vigente y la obra no puede avanzar. “Hay un amparo y por eso no puede avanzar”, reconoció Sheinbaum.
Los argumentos del gobierno
La secretaria de Energía dio algunos datos del proyecto en Palacio Nacional: la planta tendría una superficie de 41 hectáreas en un área ya impactada, el gas saldría en cinco buques al mes, unos 60 al año, lo que equivale a 4% de las embarcaciones que transitan por la zona, y contaría con almacenamiento de hasta 290 mil metros cúbicos, similar al de otras terminales del país, según El País.
Sheinbaum agregó que una parte del gas se destinaría a exportación y otra al mercado interno. En la conferencia se recordó que México importa de Estados Unidos alrededor de 70% del gas natural que usa para sus centrales de ciclo combinado y que su capacidad de almacenamiento alcanza para pocos días de consumo.
Una inversión de 6,800 millones de dólares en juego
Amigo LNG, impulsado por la estadounidense Epcilon LNG y la asiática LNG Alliance, contempla una inversión de 6,800 millones de dólares, cifra que se dio a conocer en una gira de la presidenta por Sonora en febrero, de acuerdo con El País. La decisión final de inversión se ha pospuesto en varias ocasiones y los litigios podrían retrasarla de nuevo.
El proyecto es uno de tres que buscan exportar a Asia gas de la cuenca Pérmica de Texas desde el Golfo de California, junto con Saguaro Energía, en Puerto Libertad, y Cosalá LNG, en Sinaloa. Organizaciones ambientalistas advierten que la región alberga hasta 40% de los mamíferos marinos del mundo, y el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco ha alertado sobre posibles impactos irreversibles de estos megaproyectos.
Para Sonora, la planta representa una promesa de inversión y empleo en una entidad que busca diversificar su economía más allá de sectores como la ganadería, cuyos retos Mexican Times abordó en la nota sobre la exportación de ganado en Agua Prieta. El caso también forma parte de la agenda energética con Estados Unidos, presente en la negociación con Washington por un acuerdo arancelario.
El siguiente paso será la resolución del Tribunal Colegiado sobre el recurso de queja de la ASEA. Hasta entonces, la construcción de la planta de Guaymas permanece detenida. Mexican Times dará seguimiento al litigio y a la postura de las autoridades de Sonora.


