El proceso interno del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) para la selección de coordinadores estatales de defensa de la transformación generó fricciones administrativas y políticas tras la exclusión de perfiles relevantes como Rafael Marín Mollinedo en Quintana Roo y Raúl Morón en Michoacán. Las decisiones de la dirigencia nacional provocaron que ambos aspirantes anunciaran públicamente una etapa de análisis estratégico para definir sus siguientes pasos dentro del escenario político electoral.
En el caso de Quintana Roo, Marín Mollinedo, ex titular de Aduanas, cuestionó la selección de Eugenio «Gino» Segura Vázquez como virtual candidato, señalando que cuenta con el respaldo de bases ciudadanas dispuestas a mantener una ruta política independiente frente a los resultados oficiales. Las estructuras locales operadas por el equipo de Marín evalúan el impacto operativo de esta declinación en los municipios del norte y sur de la entidad caribeña.
Por su parte, en Michoacán, Raúl Morón informó que su equipo jurídico mantiene activos diversos recursos de inconformidad ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena. El aspirante indicó que en un plazo de quince días emitirá una posición definitiva sobre una posible impugnación formal del proceso interno, tras rechazar los intentos de acercamiento institucional por parte del virtual candidato designado, Carlos Torres Piña.
Las repercusiones de estos desacuerdos internos impactan en la cohesión territorial del partido gobernante de cara a los próximos comicios locales. Los operadores políticos de ambas facciones miden el capital electoral con el que cuentan para negociar espacios de representación proporcional o definir su eventual separación de la disciplina partidista en los estados afectados.
Los antecedentes de procesos internos en Morena muestran que las disputas por las candidaturas a las gubernaturas suelen detonar deserciones y reconfiguraciones en los congresos locales. La dispersión del voto duro de la izquierda en Quintana Roo y Michoacán podría alterar los márgenes de victoria estimados por las casas encuestadoras en los escenarios preliminares de la contienda.
Los equipos técnicos de análisis electoral señalan que la contención de estas crisis internas resulta prioritaria para la cúpula nacional del partido, la cual busca evitar fracturas estructurales que comprometan la gubernatura en plazas consideradas estratégicas para la correlación de fuerzas en el legislativo federal y los gobiernos estatales.
Las diligencias jurídicas interpuestas por los equipos legales de los inconformes continuarán su curso administrativo en los tribunales electorales locales y federales, instancias que tendrán la facultad de revisar la legalidad de los métodos de encuesta implementados por la dirigencia nacional para la designación de los coordinadores estatales.

