Por Juan Pablo Ojeda
Javier «Chicharito» Hernández lanzó duras críticas contra la alta dirección del Club Deportivo Guadalajara, acusando a los altos mandos institucionales de romper compromisos verbales y de mantener una gestión desapegada de la identidad deportiva del club. Las declaraciones del delantero exponen las grietas administrativas que aquejan a uno de los equipos más populares del fútbol mexicano.
En un descargo público emitido a través de sus redes personales, Hernández reveló sentirse dolido por el trato recibido por parte del grupo directivo encabezado por Amaury Vergara. El atacante acusó que, tras utilizar su figura para impulsar campañas comerciales y abonos de temporada a su llegada en 2024, las promesas de un proyecto deportivo sólido se diluyeron rápidamente.
El goleador señaló que la administración del club incurrió en inconsistencias sobre el manejo de las áreas médicas y de acondicionamiento físico. De acuerdo con el testimonio del jugador, las decisiones de la estructura directiva entorpecieron los procesos de recuperación de los futbolistas lesionados, derivando en recaídas que terminaron afectando el rendimiento del plantel profesional.
Hernández también denunció la falta de protección hacia el vestidor ante los señalamientos del entorno periodístico. Aseveró que la directiva permitió que se filtrara información distorsionada sobre su salario y su peso en las decisiones internas del equipo, utilizándolo como una pantalla para desviar la atención de los malos resultados deportivos de Chivas.
La postura del exjugador del Real Madrid y Manchester United cuestiona el modelo de gobernanza que rige en el Guadalajara desde la reestructuración de su organigrama directivo. Según el testimonio del atacante, existe una desconexión profunda entre los ejecutivos encargados de las decisiones operativas y la realidad competitiva que demanda la afición.
El delantero enfatizó que su regreso al fútbol mexicano no respondió a una motivación financiera, sino al deseo de cerrar su carrera en la institución donde se formó. Sin embargo, acusó que las dinámicas corporativas impuestas por la actual administración priorizaron el rendimiento mercantil sobre la consolidación de un equipo contendiente al título.
Las revelaciones de Hernández ponen bajo escrutinio público los métodos de trabajo y la transparencia en la toma de decisiones del Club Deportivo Guadalajara. La acusación de romper acuerdos no solo afecta la reputación de la directiva rojiblanca frente a sus seguidores, sino que sienta un precedente negativo de cara a la negociación con futuros refuerzos de jerarquía internacional.


