La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, puso en marcha el programa social “Ciudad que Cuida a Quien Cuida”, una estrategia orientada principalmente a mujeres dedicadas al cuidado permanente de personas adultas mayores, enfermas o con discapacidad. La iniciativa incorpora por primera vez una cuarta “R” a la política pública de cuidados: remunerar el trabajo doméstico y de asistencia, además de reconocerlo, redistribuirlo y reducirlo.
Durante el acto realizado en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, la mandataria capitalina sostuvo que el nuevo esquema busca atender una deuda histórica con las mujeres que sostienen labores de cuidado no remuneradas y que, en muchos casos, han tenido que abandonar proyectos laborales, educativos y personales para atender a familiares dependientes.
El programa contempla beneficiar a 5 mil personas cuidadoras durante 2026, con una inversión pública de 39 millones de pesos. De acuerdo con el Gobierno capitalino, la estrategia forma parte de una política integral denominada “revolución de los cuidados”, con la que se pretende transformar la distribución de estas tareas entre familias, hombres, empresas e instituciones públicas.
Brugada Molina afirmó que el trabajo de cuidados ha permanecido invisibilizado pese a ser fundamental para el funcionamiento económico y social. En ese contexto, defendió la necesidad de avanzar hacia una remuneración parcial de estas labores, argumentando que la economía depende en gran medida del trabajo no pagado realizado mayoritariamente por mujeres.
Sin embargo, especialistas y organizaciones civiles han señalado en distintos diagnósticos que el reconocimiento institucional del trabajo de cuidados enfrenta retos estructurales, entre ellos la insuficiencia presupuestal, la falta de cobertura universal y la necesidad de garantizar mecanismos permanentes de apoyo para evitar que los programas sociales queden limitados a acciones asistenciales de corto alcance.
Como parte del Sistema Público de Cuidados, las beneficiarias podrán acceder gratuitamente a servicios y actividades en las UTOPÍAS de la capital, incluyendo terapias físicas, atención psicológica, actividades culturales, deportivas y servicios médicos. Además, el gobierno anunció que las personas inscritas también tendrán acceso a alimentos subsidiados para reducir parte de la carga doméstica cotidiana.
La mandataria capitalina insistió en que el cuidado no debe seguir recayendo exclusivamente en las mujeres y llamó a promover un cambio cultural que involucre a hombres y sociedad en general. “Las mujeres no nacimos sabiendo cuidar; aprendimos, y los hombres también pueden aprender”, expresó durante su intervención.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yanes Rizo, señaló que la capital se consolida como la primera entidad del país en reconocer el derecho humano al cuidado tras las reformas realizadas a la Constitución local y ante la próxima discusión de la Ley del Sistema Público de Cuidados.
En el evento también participó Eleonora Betancur González, representante de ONU Mujeres en México, quien destacó que la Ciudad de México se ha convertido en referente nacional en materia de cuidados al colocar en el centro de la política pública el bienestar de las mujeres y el reconocimiento del trabajo históricamente no remunerado.
Aunque el anuncio fue presentado como un avance en materia de igualdad y justicia social, el desafío para el gobierno capitalino será traducir el discurso de reconocimiento en una política pública sostenible, con presupuesto suficiente, cobertura amplia y resultados medibles frente a una problemática que afecta a millones de mujeres en el país.


