Omar García Harfuch informó que una operación conjunta de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con autoridades de Guerrero, permitió localizar y desmantelar de manera simultánea tres laboratorios clandestinos para la producción de metanfetamina. Los puntos fueron ubicados en el municipio de Coahuayutla de José María Izazaga y en dos zonas de Zirándaro de los Chávez.
El reporte fue difundido por Harfuch en su cuenta oficial de X, cinco horas antes de la elaboración de esta nota. La publicación presenta el operativo como una acción de inteligencia y despliegue territorial en una región donde las fuerzas federales han señalado la existencia de áreas de difícil acceso y con presencia de grupos dedicados a actividades ilícitas.
Entre los objetos asegurados se encuentran más de 260 tambos con capacidad de 200 litros, 11 contenedores de 500 litros, nueve reactores y más de 60 tanques de gas. La dimensión del equipo, de acuerdo con la información oficial difundida, apunta a instalaciones destinadas a procesos de producción y no a un hallazgo aislado de sustancias en tránsito.
El inventario también incluye 150 costales de sosa cáustica, 663 kilogramos de cloruro de amonio, aproximadamente 2 mil 400 kilogramos de una sustancia química y cerca de mil kilogramos de precursores químicos. El mensaje no precisa qué proporción de esos materiales estaba lista para ser utilizada ni ofrece un cálculo sobre la cantidad de metanfetamina que habría podido producirse.
Las autoridades reportaron además el aseguramiento de reactores, condensadores, destiladores y equipo diverso. Estos instrumentos quedaron incorporados a la evidencia del operativo, aunque será la investigación ministerial la que determine su origen, el uso específico de cada componente y las posibles responsabilidades de quienes operaban o abastecían los laboratorios.
Harfuch sostuvo que la acción afecta de manera directa la capacidad de producción y suministro de drogas hacia las calles, así como los ingresos de las organizaciones criminales. Esa es una valoración de las instituciones participantes; el comunicado no presenta una estimación económica del golpe ni identifica a un grupo criminal como responsable de las instalaciones localizadas.
El secretario también destacó la colaboración y el intercambio de inteligencia con agencias de Estados Unidos. La coordinación internacional suele concentrarse en el seguimiento de precursores, rutas de abastecimiento y redes financieras, pero la publicación no detalla qué información compartida permitió ubicar los tres puntos ni si existen investigaciones paralelas fuera de México.
La localización de laboratorios en Coahuayutla y Zirándaro vuelve a colocar a Guerrero en el mapa de los operativos contra la producción de drogas sintéticas. En estos procedimientos, además de la seguridad del personal, resulta relevante el manejo de sustancias peligrosas y la protección de comunidades cercanas, porque los residuos químicos pueden representar riesgos para el suelo, el agua y la población.
La siguiente etapa corresponde a la documentación pericial, la puesta a disposición de los indicios y la continuidad de las investigaciones para establecer quiénes financiaban, abastecían y operaban los inmuebles. Hasta ahora, el reporte difundido por Harfuch informa del desmantelamiento y los aseguramientos, pero no da cuenta de personas detenidas ni de órdenes judiciales asociadas a este caso.
El operativo muestra la disputa por el control de la cadena de producción de drogas sintéticas: mientras las autoridades buscan interrumpir instalaciones y suministros, las organizaciones criminales recurren a zonas remotas para ocultar su infraestructura. La información oficial deberá complementarse con los resultados de las carpetas de investigación y con la confirmación de las autoridades ministeriales para medir el alcance real de esta intervención en Guerrero.
Fuente: publicación de Omar García Harfuch en X: https://x.com/OHarfuch/status/2096586076903108859


