Ciudad de México, 17 de junio de 2026.- Los precios de los combustibles en la Ciudad de México continúan por encima del promedio nacional, particularmente en las gasolinas regular y premium, lo que representa una presión adicional para millones de automovilistas y sectores productivos que dependen del transporte terrestre, de acuerdo con los más recientes reportes oficiales de monitoreo de precios.
La gasolina regular se comercializa en la capital del país entre 23.80 y 23.81 pesos por litro, mientras que el promedio nacional oscila entre 23.68 y 23.71 pesos. Aunque la diferencia parece marginal, especialistas advierten que el impacto acumulado en el gasto familiar y empresarial puede ser significativo ante el consumo constante de combustible.
En el caso de la gasolina premium, la brecha es más evidente. En la Ciudad de México el combustible de alto octanaje se vende entre 28.39 y 28.72 pesos por litro, superando el promedio nacional de 28.21 pesos. Esta diferencia coloca a la capital entre las zonas urbanas con los precios más elevados para este tipo de combustible.
El único energético que presenta una ventaja para los consumidores capitalinos es el diésel. Mientras el promedio nacional alcanza los 28.80 pesos por litro, en la Ciudad de México se comercializa alrededor de 28.43 pesos, una diferencia de 37 centavos que beneficia principalmente a transportistas y empresas de carga.
Los registros por alcaldía muestran además disparidades importantes dentro de la propia capital. Álvaro Obregón reporta el precio promedio más alto para gasolina regular, con hasta 24.99 pesos por litro, cifra que se ubica más de un peso por encima del promedio nacional y supera ampliamente el promedio de la ciudad.
Por otra parte, La Magdalena Contreras concentra algunos de los precios más elevados para gasolina premium, donde se han reportado costos cercanos a los 26.99 pesos por litro en estaciones específicas. Estas variaciones responden a factores como ubicación, logística de distribución, competencia comercial y demanda local.
De acuerdo con la información publicada por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y el monitoreo de precios de la Secretaría de Energía (Sener), las diferencias regionales continúan siendo una constante en el mercado mexicano de combustibles, pese a los mecanismos de supervisión implementados para evitar incrementos injustificados.
Analistas del sector energético señalan que la evolución de los precios dependerá de variables como las cotizaciones internacionales del petróleo, el tipo de cambio, los costos de distribución y la política fiscal aplicada a los combustibles durante los próximos meses. Mientras tanto, la Ciudad de México mantiene un escenario donde llenar el tanque resulta ligeramente más costoso que en buena parte del país.


