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Cámara de Senadores

Sin ceder el mando: Senado avala Navy SEAL con la garantía de que los marinos mexicanos no quedarán subordinados

Al aprobar el ingreso de 28 Navy SEAL, el Senado subrayó que las tropas mexicanas conservan su cadena de mando y no quedan subordinadas a fuerzas extranjeras.

Redacción Mexican Times 28 de octubre de 2026 · 18:17 hrs Ciudad de México
Primer plano de una cadena de hierro oxidada sobre una superficie metálica
Imagen ilustrativa generada con IA

Por Bruno Cortés

El Senado de la República autorizó este miércoles 28 de octubre la entrada de 28 elementos del Equipo 4 de los Navy SEAL de Estados Unidos para entrenar a marinos mexicanos, y lo hizo acompañado de un mensaje que buscó despejar dudas sobre la soberanía: las tropas nacionales conservan su cadena de mando y no quedan subordinadas a fuerzas extranjeras.

Esa precisión la planteó el senador Miguel Pavel Jarero Velázquez, encargado de presentar ante el pleno el dictamen previamente avalado por la Comisión de Marina. De acuerdo con el boletín de la Coordinación de Comunicación Social del Senado, el legislador indicó además que la presencia del personal visitante tiene una finalidad de adiestramiento expresamente delimitada.

Por qué importa la cadena de mando

La cadena de mando es la línea de autoridad que va del alto mando hasta cada unidad en campo: define quién ordena, quién obedece y ante quién se rinde cuentas. Cuando personal militar extranjero participa en actividades dentro del país, una de las preocupaciones habituales es si esa estructura se altera o si los efectivos nacionales terminan respondiendo a mandos de otro país.

Según lo expuesto en tribuna, en este caso no ocurrirá. Los 28 instructores estadounidenses vienen a impartir capacitación, no a dirigir operaciones, y los marinos mexicanos seguirán bajo la autoridad de sus propios mandos durante todo el periodo de adiestramiento.

El marco: una facultad exclusiva del Senado

La Constitución, en su artículo 76, otorga al Senado la facultad de autorizar la salida de tropas nacionales y el paso de tropas extranjeras por el territorio nacional. Por ello cada ejercicio de este tipo requiere una solicitud formal del Ejecutivo, un dictamen de comisiones y una votación en el pleno. En Mexican Times hemos documentado otros casos, como una autorización anterior para un ejercicio conjunto con militares de Estados Unidos.

En esta ocasión, la Mesa Directiva dio cuenta de 83 votos a favor y cinco en contra en el tablero electrónico. Después se sumaron cuatro votos más a favor: los de las senadoras Cecilia Guadalupe Guadiana Mandujano y Lucía Trasviña Waldenrath, y los de los senadores Aníbal Ostoa Ortega, de Morena, y Mario Humberto Vázquez Robles, del PAN. El dictamen fue remitido al Ejecutivo Federal para sus efectos constitucionales.

Lo que sí harán los Navy SEAL

El permiso se otorgó para que el contingente participe en el Evento SOF 19, “Adiestramiento de Operaciones Terrestres y Marítimas con personal de SEAL y UNOPES”. El periodo va del 29 de octubre de 2026 al 15 de abril de 2027, en el Centro de Adiestramiento Avanzado de la Armada de México, en Donato Guerra, Estado de México, y en el Sector Naval de Puerto Cortés, Isla Margarita, Baja California Sur.

Los instructores capacitarán a 87 elementos mexicanos del Agrupamiento de Fuerzas Especiales, del Batallón de Fusileros Paracaidistas, del Batallón de Comandos Anfibios y de la Unidad de Inteligencia Naval. El programa aprobado comprende medicina táctica, atención de heridos bajo fuego, planeación de operaciones especiales, procedimientos de reacción a contacto, patrullaje urbano y rural, combate cercano en interiores y técnicas de abordaje de embarcaciones. Ayer repasamos en este espacio el temario que el Ejecutivo propuso para este adiestramiento.

“La capacitación representa una oportunidad para intercambiar experiencias, perfeccionar procedimientos y mejorar la preparación individual y colectiva de quienes sirven a México desde sus instituciones navales”, afirmó Jarero Velázquez.

Armados, pero con un propósito acotado

El dictamen precisa que los instructores ingresarán con equipo táctico, municiones y armamento orgánico, a bordo de una aeronave tipo “Hércules C-130” de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos de América, que aterrizará el 29 de octubre de 2026 en la Base Aeronaval de La Paz, Baja California Sur.

Que el personal visitante llegue armado es parte de la naturaleza del entrenamiento táctico, pero precisamente por eso el Senado insistió en que su presencia tiene una finalidad delimitada al adiestramiento. La cooperación con Estados Unidos en materia naval no es nueva; basta recordar el refuerzo de la vigilancia de la Marina en la frontera con Estados Unidos. Lo que esta votación deja asentado es que, al menos en el papel, la colaboración se da sin ceder el mando de las tropas mexicanas.

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