Por Anabel Beltrán
El peso mexicano vivió este martes 20 de octubre una sesión de movimientos acotados, con una cotización cercana a 18.42 unidades por dólar. Más allá del número del día, la estabilidad invita a preguntarse qué fuerzas mantienen a la moneda en una banda tan estrecha y qué podría sacarla de ella.
Los datos de referencia: el Banco de México fijó el tipo de cambio FIX en 18.4200 pesos por dólar, y el tipo de cambio para solventar obligaciones denominadas en dólares pagaderas en el país se ubicó en 18.4930 pesos. En el mercado interbancario, la paridad osciló entre 18.41 y 18.45, según Excélsior, Ámbito y El Imparcial.
Una sesión vista desde tres ángulos
Los reportes describieron la jornada con matices complementarios. Excélsior subrayó una recuperación hasta 18.41 tras una caída previa; Ámbito habló de “tranquilidad”, con un dólar prácticamente sin cambios, y El Imparcial atribuyó el avance del peso a la pérdida de fuerza del billete verde a nivel global. Juntas, estas lecturas apuntan a una moneda que reacciona más a factores externos que a sobresaltos internos.
El ancla local: las tasas de interés
El soporte más citado es el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos. Mientras ese margen se mantenga, las inversiones en instrumentos denominados en pesos siguen siendo atractivas, lo que sostiene la demanda por la moneda nacional.
Los factores externos
Del lado internacional, tres variables siguen como referencia para las divisas emergentes, incluida la mexicana:
- El comportamiento del dólar frente a una canasta de monedas
- Las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal
- La volatilidad en los precios de los energéticos
El componente comercial
A estos factores se sumó una variable política. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México está “muy cerca” de un acuerdo comercial con Estados Unidos para reducir aranceles a vehículos, acero y aluminio, según El Universal y La Jornada. Aunque aclaró que no hay borrador final, las señales de avance en la relación bilateral suelen ser bien recibidas por los inversionistas, porque reducen la incertidumbre sobre el principal socio comercial del país.
Quién gana y quién pierde con un peso firme
La estabilidad no tiene el mismo efecto para todos. Un peso estable ayuda a contener el costo de los bienes importados, desde insumos industriales hasta electrónicos y algunos alimentos, y beneficia a las empresas con deudas en dólares.
En contraste, las familias que reciben remesas obtienen menos pesos por cada dólar enviado desde Estados Unidos, y los exportadores ven reducidos sus ingresos en moneda nacional cuando el tipo de cambio se aprecia.
Para el consumidor que compra divisas, hay un detalle práctico: en ventanillas bancarias el dólar suele venderse varios centavos por encima del precio interbancario, y los precios varían por institución y a lo largo del día.
Qué podría romper la calma
Según especialistas consultados por la prensa financiera, el tipo de cambio estará atento en el corto plazo a tres frentes: la conclusión de las negociaciones comerciales con Estados Unidos, los próximos datos de inflación en México y las decisiones de política monetaria del Banco de México y de la Reserva Federal. Una sorpresa en cualquiera de ellos podría generar movimientos bruscos en la paridad.
Por ahora, la lectura dominante es de estabilidad en una banda estrecha alrededor de 18.40 pesos por dólar.
Cómo se construye el FIX
El FIX es determinado diariamente por el Banco de México con base en un promedio de cotizaciones del mercado de cambios al mayoreo, y sirve como referencia para diversas operaciones financieras. El dato de este martes, 18.4200, se utilizará para liquidar obligaciones en moneda extranjera en los próximos días hábiles, conforme a las reglas del instituto central. La cotización de cierre se conocerá al término de la jornada cambiaria.


