Por Ignacio Fuentes Salazar
La producción manufacturera de México creció 1.7 por ciento en agosto respecto a julio y 4.1 por ciento frente al mismo mes de 2025, pero el sector no se tradujo en más empleo: el personal ocupado bajó 0.1 por ciento mensual y 1.0 por ciento anual, informó este viernes 16 de octubre el Inegi con cifras desestacionalizadas.
Los datos provienen de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), que da seguimiento a la producción y el empleo en 206 clases de actividad. El boletín muestra una industria que fabricó más, pero con menos trabajadores, las mismas horas laboradas que el mes anterior y remuneraciones reales ligeramente más bajas en la comparación mensual.
Las horas trabajadas se mantuvieron sin variación respecto a julio y cayeron 0.6 por ciento anual. Las remuneraciones medias reales, deflactadas con el Índice Nacional de Precios al Consumidor, disminuyeron 0.2 por ciento mensual, aunque en la comparación anual muestran un alza de 2.7 por ciento, de acuerdo con el Inegi.
Producción manufacturera: los subsectores que crecieron
Según el desglose difundido por UnoTV con base en el boletín del Inegi, el mayor avance anual lo registró la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón, con 23.5 por ciento. Le siguieron la fabricación de equipo de computación, comunicación y electrónicos, con 5.8 por ciento; maquinaria y equipo, con 4.0 por ciento; industrias metálicas básicas, con 3.8 por ciento, y la industria química, con 2.2 por ciento.
El salto en derivados del petróleo coincide con la estrategia de refinación del gobierno federal, aunque el Inegi no atribuye causas en su reporte. El avance de la electrónica y la maquinaria, en cambio, se vincula con las cadenas de exportación hacia Estados Unidos, que siguen siendo el principal motor de la manufactura mexicana y que concentran buena parte de la inversión extranjera en el país.
Ese motor enfrenta señales mixtas. En septiembre, las exportaciones de autos mexicanos cayeron 12 por ciento, y la industria automotriz sigue pendiente del trato arancelario de Washington. Esta semana se conoció que el arancel a las autopartes ofrece un respiro de cinco años dentro del T-MEC, un margen que las empresas buscan aprovechar para planear inversiones.
Más producción con menos empleo: qué hay detrás
El detalle del empleo muestra un ajuste generalizado. El personal dependiente de la razón social descendió 0.1 por ciento: los obreros y técnicos en producción cayeron 0.1 por ciento y los empleados administrativos, contables y de dirección, 0.2 por ciento. En contraste, el personal no dependiente, contratado a través de otra empresa o por honorarios, creció 0.7 por ciento.
El crecimiento del personal no dependiente merece seguimiento. Desde la reforma de 2021 que prohibió la subcontratación de personal, salvo servicios especializados registrados, ese segmento se redujo de forma importante; un repunte mensual no cambia la tendencia, pero sí muestra que algunas empresas prefieren cubrir necesidades puntuales sin ampliar su nómina directa.
Lo mismo ocurre en los salarios. Los pagados a obreros y técnicos bajaron 0.5 por ciento mensual y los sueldos de empleados administrativos, 0.4 por ciento, mientras que las prestaciones sociales, contribuciones y utilidades subieron 0.4 por ciento y las remuneraciones del personal no dependiente avanzaron 0.8 por ciento, según el boletín.
Una explicación posible es que las plantas están elevando su productividad con la plantilla existente o recurriendo a esquemas de contratación más flexibles ante la incertidumbre comercial. El Inegi no ofrece esa interpretación, por lo que habrá que contrastarla con los datos de empleo formal del IMSS y con la encuesta de ocupación del propio instituto.
El dato llega en un mercado laboral que ya mostraba debilidad en la calidad del empleo. Análisis previos han señalado que ocho de cada diez empleos nuevos en México son informales, una tendencia que limita el impacto de la actividad industrial sobre el ingreso de los hogares.
Para los próximos meses, la evolución de la manufactura dependerá de la demanda de Estados Unidos, de la revisión del T-MEC y de los costos de financiamiento. El Inegi publicará la siguiente entrega de la encuesta el 17 de noviembre, con cifras de septiembre que permitirán saber si el repunte de agosto fue un rebote aislado o el inicio de una recuperación más sólida.


