Por Rodrigo Ávila Montaño
La presidenta Claudia Sheinbaum garantizó este miércoles 14 de octubre, en la Mañanera del Pueblo desde Palacio Nacional, que Sembrando Vida continuará durante todo el sexenio y fijó como meta plantar mil 500 millones de árboles entre 2024 y 2030. El mensaje llegó después de que sembradoras y sembradores le enviaran inquietudes sobre el futuro del programa: «No se va a acabar el programa Sembrando Vida, el programa Sembrando Vida sigue y va a continuar durante todo el sexenio», dijo en la sala.
La sesión arrancó alrededor de las 7:49 horas. Antes del bloque del campo hubo un enlace a Playa del Carmen, Quintana Roo, para la entrega de viviendas del Bienestar, y después se firmó el decreto de entornos digitales seguros para menores. El hilo que Mexican Times desarrolla aquí es el de Sembrando Vida: continuidad política, meta sexenal y cifras presentadas por la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba López Gutiérrez. Hasta el cierre de esta nota no estaba publicada la versión estenográfica oficial en el sitio de Presidencia; el relato se basa en lo expuesto en la conferencia y en coberturas coincidentes de medios que siguieron la transmisión, entre ellos El Universal, La Razón y PorEsto.
Sembrando Vida: qué cifras presentó Agricultura
López Gutiérrez detalló que el programa beneficia hoy a 414 mil 080 sembradoras y sembradores en 24 entidades federativas, con una superficie apoyada de un millón 035 mil 200 hectáreas, equivalente a unas siete veces el territorio de la Ciudad de México. Entre 2019 y 2025 se plantaron mil 202 millones de árboles de especies nativas y endémicas. De los participantes actuales, reportó cerca de 138 mil mujeres y 275 mil hombres, y anticipó incorporar más mujeres para avanzar hacia la paridad.
El programa, creado en 2019 para atender pobreza rural y revertir degradación ambiental mediante sistemas agroforestales, tiene presencia en más de 158 áreas naturales protegidas y en comunidades de 46 lenguas indígenas, según la exposición de la secretaria. Los beneficiarios reciben un apoyo económico de 6 mil 450 pesos y participan en más de 19 mil Comunidades de Aprendizaje Campesino, donde se organizan tareas productivas y esquemas de comercialización.
En el corte de 2026, López indicó que ya se han plantado más de 129 millones de árboles y que otros 222 millones permanecen en viveros para incorporarse el próximo año. El programa opera con unos 16 mil 600 viveros comunitarios. La meta sexenal de mil 500 millones implica producir y plantar alrededor de 300 millones de árboles cada año. Sheinbaum añadió que el objetivo es mantener cerca de 450 mil sembradores y ampliar la reforestación a terrenos aledaños a las parcelas ya restauradas.
Comité interinstitucional y el mensaje de continuidad
La presidenta explicó que, al inicio de su administración, lo primero fue verificar que lo informado sobre Sembrando Vida «estaba funcionando de manera extraordinaria». El plus, dijo, fue incorporar a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, de modo que haya sinergia con áreas naturales protegidas y con la comercialización de productos. La operación queda bajo un comité en el que participan Bienestar —dependencia responsable del programa—, Semarnat y Sader.
En la misma mesa, Sheinbaum insistió en que una parte de los principios del programa «ya está en la Constitución de la República» y calificó a Sembrando Vida como un esquema único por combinar bienestar, restauración ecológica, conservación de la biodiversidad y de germoplasma, restauración de territorios y recuperación de la vida comunitaria, incluido el regreso de jóvenes al campo. «Entonces va muy bien. Muchas felicidades a todas las sembradoras y sembradores», cerró el bloque.
Esa continuidad conecta con piezas que Mexican Times ya había documentado sobre la rama productiva y comercial del programa. En la CACfetería del Bienestar en Paseo de la Reforma se mostró cómo productos de las Comunidades de Aprendizaje Campesino llegan al consumidor urbano sin intermediarios. Hoy, López Gutiérrez reportó un catálogo de más de 4 mil 500 productos transformados, más de 8 mil 400 tianguis comunitarios, 291 tiendas, 56 tortillerías y 127 unidades de transformación de alimentos.
Maíz nativo, carbono y el contexto de reforestación
Otro eje presentado fue el rescate de 49 tipos de maíz nativo, con la meta de crecer 20 por ciento la producción para autoconsumo en las comunidades participantes. Los cultivos principales mencionados incluyen limón, plátano, naranja agridulce, café pergamino, agaves y magueyes, cacao y nopal. En acción climática, la secretaria señaló un poco más de 8 millones de toneladas de CO2 mitigadas. También destacó que, a través de las comunidades, se colocaron más de 600 mil trampas para contener la plaga del gusano barrenador.
El anuncio de hoy se inserta en una agenda de reforestación que ya había tenido eco local. Mexican Times reportó, por ejemplo, la plantación de 35 mil árboles en la Ciudad de México ante la presión urbana sobre zonas de conservación, y el balance ambiental capitalino que incluye metas de arbolado urbano y protección de suelo verde. Sembrando Vida opera a otra escala —nacional, con pago a sembradores y sistemas agroforestales—, pero comparte el mismo dilema de política pública: la cifra de árboles plantados solo cuenta si hay supervivencia, mantenimiento y monitoreo.
Para el lector, el paquete de este miércoles se resume en tres puntos verificables en varias coberturas: la garantía pública de que Sembrando Vida no se cancela; la meta de mil 500 millones de árboles en el sexenio; y el corte operativo de 414 mil 080 participantes en 24 estados, con más de un millón de hectáreas apoyadas. Faltan, al cierre, la estenográfica oficial, el desglose presupuestal del comité interinstitucional y los criterios públicos de supervivencia de plantas. Mientras tanto, el gobierno sostiene que el programa «va muy bien» y que el objetivo inmediato es mantener cerca de 450 mil sembradores y extender la restauración a terrenos vecinos.

