Por Juan Pablo Ojeda
Shakira y Gerard Piqué regresaron este martes a los juzgados de Barcelona, cuatro años después de su separación, para revisar el régimen de visitas de sus hijos Milan y Sasha.
La expareja acudió a la Ciudad de la Justicia de Barcelona para participar en un nuevo proceso relacionado con el acuerdo de separación que ambos ratificaron ante un juez en diciembre de 2022.
El principal punto de discusión son los desplazamientos que realizan sus hijos para convivir con Piqué, debido a que los menores viven actualmente con Shakira en Miami, mientras que el exfutbolista reside en Barcelona.
La cantante no busca reducir el tiempo que Milan y Sasha pasan con su padre, sino modificar las condiciones de los viajes entre Estados Unidos y España.
La propuesta de Shakira contempla que Piqué viaje a Miami durante periodos vacacionales cortos, evitando que los menores tengan que realizar viajes transatlánticos de pocos días.
La artista considera que de esta manera sus hijos podrán conservar durante más tiempo sus rutinas escolares, sociales y familiares, además de reducir los efectos del cambio de horario.
El equipo legal de Shakira señaló que el objetivo es que el esfuerzo de los desplazamientos sea compartido por ambos padres y no recaiga únicamente en los menores.
La expareja intentó llegar a un acuerdo antes del juicio, pero al no lograrlo, el conflicto sobre el régimen de visitas llegó nuevamente ante un juez de Barcelona.
Shakira y Piqué habían acordado en 2022 que los niños vivirían con la cantante en Miami y que el exfutbolista tendría un régimen de visitas, por lo que el nuevo proceso busca modificar parte de esas condiciones.


