Por Rodrigo Ávila Montaño
La presidenta Claudia Sheinbaum evitó este miércoles fijar una postura sobre la llegada de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos, luego de que el senador brasileño abandonara su país tras perder la elección presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Cuestionada en la conferencia matutina sobre la decisión del gobierno de Donald Trump de otorgarle visas a él y a su familia, la mandataria respondió: «No, yo creo que no. Se explica solo», según la versión recogida por SDP Noticias.
Sheinbaum, cercana políticamente a Lula, añadió que espera que la aceptación de Bolsonaro en territorio estadounidense, pese a las investigaciones abiertas en Brasil, no tenga implicaciones para los países de la región. «Esperemos que no», resumió Infobae en su cobertura de la mañanera.
Cómo salió Flávio Bolsonaro de Brasil
De acuerdo con France 24, que cita a las agencias AP, Reuters y EFE, el lunes, un día después de la segunda vuelta, Flávio Bolsonaro recibió una orden judicial para entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas y la prohibición de salir del país. El político, investigado en dos causas por presunto lavado de dinero, entre otros delitos, no acató la orden.
El martes, la Policía Federal brasileña canceló sus pasaportes ordinario y diplomático. Ese mismo día, aliados del excandidato aseguraron a medios brasileños como O Globo y Folha de São Paulo que había tomado un vuelo con destino a Estados Unidos, y una fuente cercana a la familia indicó que había aterrizado en Florida junto con su esposa y sus dos hijas. Telemundo reportó su llegada a Miami.
Un día antes, el senador había negado cualquier plan de fuga. «Nunca he pensado en abandonar el país», dijo, según France 24. «Entregaré mis pasaportes y me defenderé de esta farsa, que es un claro intento de intimidarme».
Washington le abre la puerta
«El Departamento de Estado expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a sus familiares y les permitirá entrar en Estados Unidos», declaró un alto funcionario de la administración Trump bajo condición de anonimato, citado por France 24. Hasta el mediodía de este miércoles no se conocía el tipo de visa ni su estatus migratorio definitivo, por lo que ese dato queda pendiente.
La decisión llega en un momento de tensión entre Brasilia y Washington. Lula ha acusado al gobierno estadounidense de conspirar con la familia Bolsonaro para que regrese al poder, y la salida del senador amenaza con profundizar el distanciamiento entre las dos naciones más pobladas del continente.
Lula: «Quien sale escondido de su país, debe alguna cosa»
El presidente reelecto calificó la huida de «vergonzosa». «Quien no debe, no teme», dijo Lula, y agregó que «quien sale escondido de su país, debe alguna cosa». «Lamento que haya salido de Brasil. Podría haberse quedado para probar que las acusaciones no son verdaderas», señaló el mandatario, según France 24.
Lula recordó su propia experiencia en la operación Lava Jato: «Tuve muchas invitaciones para salir de Brasil. Tuve muchas invitaciones para ir a embajadas. Decidí quedarme en Brasil y entregarme a la Policía Federal porque quería desenmascarar a mis acusadores y probar mi inocencia», afirmó.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, no ha reconocido su derrota. Perderá su inmunidad como senador cuando concluya su mandato en febrero.
Qué significa para México
Para México, el caso toca dos frentes sensibles. Por un lado, la relación con Brasil, que Sheinbaum ha cultivado con Lula, cuyo triunfo y agenda con México analizó este medio tras la elección. Por otro, la relación con Washington, en plena negociación de la revisión del T-MEC y a días de las elecciones intermedias estadounidenses del 3 de noviembre.
La respuesta breve de la presidenta se alinea con su política de no pronunciarse sobre asuntos internos de otros países, aunque deja ver la incomodidad que generan las decisiones de la Casa Blanca en América Latina. Los mercados brasileños ya habían reaccionado con nerviosismo al cierre electoral, como se informó en la nota sobre la caída de la bolsa de Brasil tras el triunfo de Lula.
Queda por verse si la justicia brasileña solicitará formalmente a Estados Unidos la entrega del senador y cómo responderá el gobierno de Trump. Por ahora, el futuro legal de Flávio Bolsonaro dependerá de las dos investigaciones abiertas en su contra y de la decisión de Washington de mantenerle las puertas abiertas.


