Por Rodrigo Ávila Montaño
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a presumir los aranceles a autos fabricados en México y celebró el traslado de producción de Toyota a Texas, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este miércoles que la revisión del T-MEC registra «muchos avances», aunque todavía sin un acuerdo definitivo.
Durante un mitin en Lubbock, Texas, en apoyo de candidatos republicanos para las elecciones intermedias del 3 de noviembre, Trump afirmó que las automotrices ya no podrán producir en México o Canadá para vender en su país sin pagar gravámenes. «En el caso de México: ellos fabricaban automóviles utilizando mano de obra muy barata (…) y luego los vendían en nuestro país sin pagar aranceles», dijo, según El Universal.
Trump celebra los aranceles a autos y el caso Toyota
«Toyota está invirtiendo 3 mil 600 millones de dólares para trasladar su producción de México a Texas. Un cambio importante, ¿verdad? ¿Y saben por qué? Porque les dejé claro a todos: ¡No pueden fabricar sus automóviles en México o Canadá y traerlos de vuelta sin pagar aranceles ni otros cargos!», aseguró el mandatario.
Trump también sostuvo que «todas se están marchando de México para instalarse aquí, porque, de lo contrario, tendrían que pagar un arancel de entre el 25 y el 50%». El arancel de 25% a los autos importados de México fue impuesto el año pasado bajo argumentos de seguridad nacional, recordó El Universal.
Según Infobae, la automotriz japonesa anunció que duplicará su campus de San Antonio, Texas, con una inversión de 3 mil 600 millones de dólares y alrededor de 2 mil empleos adicionales. La producción de la camioneta Tacoma pasará de su planta en Baja California a Texas en un periodo de cuatro años. Toyota señaló que mantiene sus operaciones en México y, de acuerdo con medios estadounidenses, llamó a una «pronta resolución» del T-MEC.
En el mismo mitin, Trump enumeró otras inversiones que, dijo, llegan a su país:
- Toyota: 3 mil 600 millones de dólares para mover producción de México a Texas.
- Saronic: un astillero de 3 mil 200 millones de dólares, con 10 mil empleos según Trump.
- Eli Lilly: 6 mil 500 millones de dólares.
Sheinbaum: «muchos avances», sin acuerdo final
En su conferencia matutina, Sheinbaum informó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, conversó con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, para buscar un entendimiento antes de la elección estadounidense del 3 de noviembre, de acuerdo con Infobae. La mandataria precisó que los temas de barreras no arancelarias están prácticamente resueltos y que el diálogo continuará sin importar el resultado de los comicios.
La presidenta también pidió considerar el contexto electoral que enfrenta Trump al valorar sus declaraciones. La agencia AP reportó que México busca una reducción significativa de los aranceles de 25% a los autos y de 50% al acero y al aluminio, y que ambos presidentes tendrían la última palabra sobre un eventual acuerdo.
El calendario del T-MEC
El 1 de julio, Washington rechazó prorrogar el tratado en los mismos términos y optó por revisiones anuales, recordó Infobae. Desde entonces, la negociación mexicana se ha concentrado en reducir los gravámenes a los sectores más golpeados.
Un día antes de la mañanera, Ebrard había advertido que no es de esperarse que la política comercial estadounidense cambie «drásticamente de un día al otro» por el resultado electoral, porque los aranceles ya generan ingresos importantes para Washington, según El Universal. El funcionario estimó que la negociación sobre acero y aluminio podría dar resultados después de los comicios, sin comprometer una fecha: «Es un trabajo de perseverancia y, bueno, vamos a ver los resultados en los próximos días o semanas».
Este medio ha seguido el tema de cerca: ayer informó que México aporta 8.3% de lo que recauda Estados Unidos por aranceles, y desde julio reportó que Toyota miraba hacia Texas.
Qué está en juego para la industria automotriz
La industria automotriz es uno de los pilares de las exportaciones mexicanas y una de las más expuestas a la política comercial estadounidense. El traslado de una línea emblemática como la Tacoma muestra la vulnerabilidad de los esquemas de producción binacional ante la incertidumbre, aunque la empresa insiste en que no abandona el país.
Por ahora, no hay una fecha confirmada para un acuerdo. La definición sobre acero, aluminio y autos podría llegar después del 3 de noviembre, y el resultado de las elecciones intermedias marcará el tono de la siguiente etapa de la negociación. Cualquier anuncio formal queda pendiente.


