Por Rodrigo Ávila Montaño
Las emisiones de dióxido de azufre de las refinerías de Pemex aumentaron 67% en los últimos 20 años, mientras que su producción de combustóleo, un residuo con alto contenido de azufre, es proporcionalmente 10 veces mayor que la de Estados Unidos, según un análisis del Observatorio Ciudadano de la Energía publicado este domingo 1 de noviembre por el diario Reforma.
El estudio, elaborado por Francisco Barnés de Castro, exsubsecretario de Energía, calcula que las seis refinerías del Sistema Nacional de Refinación, sin contar Dos Bocas, que aún opera de forma parcial, pasaron de emitir en promedio 1.45 kilos de dióxido de azufre por barril durante el sexenio de Felipe Calderón a 2.21 kilos con Andrés Manuel López Obrador y a 2.43 kilos en el primer año completo de Claudia Sheinbaum.
Por qué contaminan más las refinerías de Pemex
De acuerdo con Barnés de Castro, el aumento se origina por la falta de mantenimiento en las plantas recuperadoras de azufre de las refinerías, que se han modernizado «a parches». «Las emisiones de dióxido de azufre a la atmósfera en el sexenio de López Obrador y en el primer año de esta administración se han incrementado año con año», afirmó el especialista, citado por Reforma.
El exfuncionario contrastó la situación con la de Estados Unidos, donde, dijo, las plantas se mejoran cada año, mientras que en México cada vez se procesa más crudo pesado y las refinerías funcionan peor.
Combustóleo: 20% de la producción
Uno de los datos más llamativos del análisis es el peso del combustóleo. Mientras que en Estados Unidos representa apenas entre 1 y 2% del total de petrolíferos, en las seis refinerías de Pemex alcanza en promedio 20%, según Barnés de Castro.
Reforma hizo su propio cálculo con datos oficiales del Sistema Nacional de Refinación de enero a agosto de este año: las plantas produjeron en promedio 910 mil barriles diarios de petrolíferos, en números cerrados, de los cuales 185 mil fueron de combustóleo.
Por refinería, el porcentaje de combustóleo quedó así, según ese análisis:
- Salina Cruz, Oaxaca: 36%
- Salamanca, Guanajuato: 24%
- Cadereyta, Nuevo León: 21%
- Madero, Tamaulipas: 13%
- Minatitlán, Veracruz: 12%
- Tula, Hidalgo: 11%
El combustóleo tiene una gran cantidad de azufre y es precursor de las partículas PM2.5, las más dañinas para la salud porque penetran hasta los pulmones y el torrente sanguíneo.
Un problema que viene de 1999
Barnés de Castro explicó que desde 1999 México perdió buena parte del mercado de combustóleo por un acuerdo internacional que prohíbe quemar en alta mar combustibles con alto contenido de azufre. A partir de entonces creció su uso en refinerías y centrales eléctricas del país, y el remanente se exporta a refinerías del sur de Texas, donde se mezcla con crudos ligeros.
«Como hay que colocar combustóleo, exportamos con crudo ligero, le metemos a las refinerías más crudo pesado y, además, queremos procesar más, entonces sacamos muchísimo más combustóleo que antes», resumió. «Contaminamos mucho más», concluyó.
Qué significa para la economía
El hallazgo llega en un momento en que la petrolera estatal busca elevar su producción de combustibles para reducir importaciones. Un mayor volumen de combustóleo significa menos gasolina y diésel por cada barril procesado, productos de mayor valor que el país sigue comprando en el exterior. El consumo de diésel, por ejemplo, registró su mayor alza en una década, como informamos en Consumo de diésel crece 22.2%, su mayor alza en una década.
Al cierre de esta nota, Pemex no había respondido públicamente al análisis (PENDIENTE). El comportamiento de los precios internacionales del crudo, que también presiona las finanzas de la empresa, se detalla en Petróleo sigue cerca de máximos por ataques a Arabia Saudita.


