Saltar al contenido
domingo 11 de octubre de 2026 Edición digital · Ciudad de México
«El poder tiene lectura.»

Mexican Times

El diario digital para los que mueven los hilos del país

Vol. digital · CDMX
11 · 10 · 2026
Estilo de Vida

Detergente para ropa: cómo gastar menos al lavar, según Profeco

Profeco analizó 49 detergentes en polvo. Leer la etiqueta, revisar el empaque y medir cada dosis ayuda a que la bolsa rinda y la ropa dure más tiempo.

Redacción Mexican Times 4 de octubre de 2026 · 07:40 hrs Ciudad de México
Taza medidora con detergente en polvo, cuchara dosificadora, monedas y ropa doblada con etiqueta de cuidado sobre una mesa
Imagen ilustrativa generada con IA

Por Valentina Coss Herrera

En muchos hogares mexicanos, el detergente para ropa se compra casi en automático: se toma la bolsa de siempre, se echa un puño a la lavadora y se repite la operación cada semana. Ese hábito parece inofensivo, pero cuando se le suma el desgaste de las prendas, los enjuagues extra y las compras de reemplazo, el costo real de lavar puede pesar más de lo que parece.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha insistido en que dos gestos sencillos marcan la diferencia en el gasto: revisar con calma la etiqueta de cada prenda y escoger el producto de limpieza con base en la tela y en qué tan sucia está la ropa. No se trata de comprar lo más caro, sino de usar bien lo que ya está en el cuarto de lavado.

Lo que reveló Profeco sobre el detergente para ropa

En la edición de octubre de 2025 de la Revista del Consumidor, el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor de Profeco publicó un estudio de calidad con 49 detergentes en polvo: 26 destinados a la ropa y 23 de tipo multiusos. La dependencia explicó que los revisó porque forman parte de la canasta básica, es decir, de los productos que casi cualquier familia adquiere de manera recurrente.

De acuerdo con la ficha técnica, entre el 8 de mayo y el 13 de agosto de 2025 se realizaron 7,400 pruebas. Los especialistas evaluaron la veracidad de la información impresa, el contenido neto, el pH de cada fórmula y su desempeño al lavar; por ejemplo, se lavaron manchas estandarizadas sobre tela de algodón a 20 °C para medir qué tanto las removía cada producto.

Uno de los hallazgos que más interesa al bolsillo es que algunos empaques presumen frases que su fabricante no puede demostrar. Por eso, según Profeco, el consumidor no debería guiarse solo por la promesa del frente de la bolsa, sino por lo que dicen las instrucciones y por el tipo de producto que realmente se está llevando a casa.

La recomendación de la dependencia es leer la etiqueta incluso cuando se tiene una marca favorita, porque una misma firma vende variedades distintas: algunas son para ropa, otras son multiusos y otras más ya incluyen blanqueador o suavizante. Comprar la versión equivocada puede significar pagar por un ingrediente que no se necesita o quedarse corto en la limpieza y tener que volver a lavar.

Otro consejo práctico al momento de pagar: revisar que la bolsa no tenga señales de haber sido abierta. Un empaque roto o despegado podría contener menos producto del que indica, y en ese caso se estaría desembolsando dinero por gramos que nunca llegarán a la lavadora.

Cómo dosificar el detergente para ropa sin desperdiciarlo

La porción no debería decidirse a ojo. La cantidad adecuada depende del volumen que se va a lavar y de lo que indica el fabricante en el empaque, así que vale la pena usar una medida fija cada vez. Respetar esa dosis ayuda a que la bolsa rinda más semanas y puede evitar ciclos adicionales para quitar restos de producto.

Profeco advierte que ciertos polvos no terminan de disolverse cuando el agua está fría, lo que puede dejar residuos o rayas blancas en las prendas. Si eso ocurre, conviene fijarse en cómo se comporta el producto durante el lavado y corregir la porción antes de culpar a la lavadora. Quienes tienen un equipo de carga frontal deben preferir fórmulas de baja espuma, como sugiere la propia procuraduría.

El suavizante también merece atención. Para la dependencia, lo ideal es diluirlo en agua antes de agregarlo, porque aplicado directo puede manchar la tela. Si en casa también preocupa el olor de lo recién lavado, en Mexican Times explicamos por qué las toallas huelen mal después de lavarlas y qué revisar en casa.

La etiqueta de la prenda, la mejor aliada del detergente para ropa

La pequeña etiqueta cosida en cada prenda funciona como un manual de uso: indica cómo lavarla, cómo secarla y a qué temperatura plancharla. Respetarla prolonga la vida de camisas, pantalones y uniformes escolares, y eso se traduce en menos idas a la tienda para reponer ropa que se encogió, se deformó o perdió el color antes de tiempo.

Previo a encender el equipo, Profeco aconseja agrupar la ropa por colores para que las prendas claras no se pinten con las que destiñen, y también por nivel de suciedad. Antes de meterlas, conviene vaciar los bolsillos y revisar que cierres y botones estén en orden. En el caso de prendas finas, lo prudente es apegarse a las indicaciones del fabricante y, si la pieza ya no trae etiqueta y se va a llevar a una lavandería, pedir expresamente un trato delicado.

Al hacer la compra, la cuenta que realmente importa es cuánto cuesta cada medida de producto y no el tamaño de la bolsa. Una presentación más grande no siempre resulta la más barata, así que dividir el precio entre el contenido neto ayuda a comparar con números y no solo por impresión. Cuidar la lavadora también forma parte del ahorro; aquí reunimos hábitos para que tus electrodomésticos duren mucho más.

En resumen, el ahorro en el lavado no depende de una sola decisión, sino de una rutina: elegir la variedad adecuada, comprobar que el empaque esté completo, medir la porción, separar las prendas y respetar lo que dice cada etiqueta. Con esos pasos, el gasto en limpieza se vuelve más predecible y la ropa de toda la familia dura más tiempo en buen estado.

Más de esta sección